Un posible incremento en la tarifa del transporte público representaría un fuerte golpe al bolsillo de la ciudadanía y agravaría la ya complicada situación económica que enfrentan familias y pequeños comercios en Morelos, advirtió Humberto Bahena Rodríguez, director de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope).
Señaló que actualmente la mayoría de la población atraviesa dificultades económicas derivadas de diversos factores como la inflación, el aumento en los insumos, el encarecimiento de rentas y los ajustes al salario mínimo, por lo que elevar el costo del transporte impactaría directamente en el gasto diario. “Golpearía el bolsillo de la ciudadanía en general, en un momento en el que todos estamos atravesando por problemas económicos”, expresó.
Bahena Rodríguez reconoció que el sector transportista también enfrenta presiones, principalmente por el incremento en el precio del diésel; sin embargo, subrayó que, al igual que otros sectores, deben buscar alternativas para no trasladar el costo al usuario final. “A todos nos ha pegado la inflación; como comerciantes muchas veces absorbemos esos incrementos y ajustamos nuestras utilidades para seguir operando”, indicó.
Cuestionó los avances en la modernización del transporte público, al considerar que son pocas las unidades y rutas que han cumplido con este proceso, por lo que insistió en que antes de autorizar un aumento se deben evaluar aspectos como la calidad del servicio, la capacitación del personal y las condiciones de las unidades.
El líder empresarial agregó que la economía local se mantiene estancada, con negocios que operan al límite e incluso con recortes de personal para evitar cierres. En este contexto, advirtió que un alza en el transporte reduciría aún más el poder adquisitivo de la población, afectando directamente al comercio.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades a tomar una decisión responsable que priorice a la ciudadanía y evite mayores afectaciones económicas.
