Cuernavaca, MORELOS.- La alteración de los sistemas naturales es el verdadero origen de la pandemia de la COVID-19. “Enfrentamos una severa crisis de biodiversidad, pues nuestras actividades impactan significativamente todos los ecosistemas”, dijo Rafael Ojeda Flores, académico de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la UNAM.
Esto, en el Foro 2020, organizado por Fundación UNAM, y dedicado en esta edición virtual al tema “Lecciones de la pandemia”. Acotó que “como humanidad, hemos transformado tres cuartas partes de la superficie terrestre y dos terceras partes de todos los océanos del mundo”.
Las afectaciones a la naturaleza incrementan la posibilidad de que los patógenos pasen de los animales (silvestres y domésticos) a los humanos, señaló el académico del Laboratorio de Ecología de Enfermedades y Una Salud de la FMVZ, en el encuentro virtual presentado por Dionisio Meade, presidente de Fundación UNAM.
La destrucción y modificación de los ecosistemas naturales, el comercio ilegal o incontrolado de especies silvestres y las condiciones antihigiénicas bajo las cuales se mezclan y comercializan los animales, son las principales prácticas que favorecen esta contaminación de patógenos entre especies. “El comportamiento humano y los factores demográficos aumentan significativamente estos riesgos”, abundó.
Subrayó que diversas investigaciones científicas documentan que se tiene que cambiar la forma de relacionarses con la naturaleza.
Salto. La conservación de la biodiversidad y ecosistemas va a permitir amortiguar a las enfermedades.
Por: Redacción Ddm / local@diariodemorelos.com
