Alerta en Tepoztlán: Crecimiento urbano desata crisis por perros salvajes

Comunidad

La proliferación de jaurías ferales amenaza la fauna del Parque Nacional El Tepozteco y obliga al alcalde a buscar medidas drásticas

Perseo Quiroz, alcalde de Tepoztlán

Tepoztlán.- El crecimiento urbano descontrolado y el abandono de mascotas detonaron una crisis ambiental y social en Tepoztlán, Morelos, donde las autoridades municipales reportan un alarmante incremento de perros ferales que ya ponen en peligro a la fauna silvestre de la región.

El alcalde Perseo Quiroz advirtió que el municipio vive una transformación agresiva por la pérdida de terrenos agrícolas. La construcción de viviendas devoró zonas de pastoreo en poblados como Amatlán, generando roces constantes entre los nuevos residentes y los productores locales.

Los dueños de caballos y ganaderos tradicionales defienden su derecho al trabajo en un pueblo de raíces indígenas, mientras la mancha urbana reduce sus espacios históricos, propiciando que muchos animales queden desamparados en la periferia de las comunidades.

Cámaras trampa detectan peligro en los cerros

La situación escaló a un problema de salud pública y ecología. Tras un intercambio de opiniones con la activista Vanessa Perbellini, el edil sostuvo que el fenómeno del bienestar animal no puede medirse sólo como maltrato aislado, sino como una consecuencia del desorden territorial.

El monitoreo científico encendió las alarmas de la administración local. Mediante el uso de cámaras trampa instaladas en zonas boscosas, el Ayuntamiento documentó el comportamiento de los caninos que volvieron a su estado salvaje.

Estos ejemplares ya cazan en jaurías y transmiten enfermedades zoonóticas —padecimientos que se contagian de animales a humanos o viceversa— a especies nativas como el zorro gris, diezmando la biodiversidad del Parque Nacional de El Tepozteco.

Buscan reglamento con medidas más severas

Los esfuerzos institucionales implementedos hasta el momento resultaron rebasados. El gobierno municipal admitió que las jornadas de esterilización ejecutadas no logran contener la velocidad de reproducción de los ejemplares que habitan en los cerros y zonas alejadas.

Ante este panorama, la alcaldía puso sobre la mesa la necesidad de abrir un debate abierto y polémico para discutir la aplicación de estrategias más drásticas que frenen la proliferación de esta fauna nociva en el Pueblo Mágico.

Finalmente, Quiroz convocó formalmente a los colectivos defensores de los derechos de los animales y a la sociedad civil a sumarse a las mesas de trabajo para redactar el primer reglamento municipal de protección animal y manejo de fauna en Tepoztlán.