Los alcaldes de Tlaquiltenango y Xoxocotla evitaron la destitución e inhabilitación que ya saboreaba el Tribunal de Justicia Administrativa (TJA) por el añejo problema del incumplimiento en el pago de laudos.
El diputado Rafael Reyes Reyes, coordinador parlamentario de Morena e integrante de la Junta Política y de Gobierno del Congreso local, fue el encargado de destapar las negociaciones de última hora.
El legislador explicó detalladamente que las solicitudes de destitución fueron promovidas directamente por los magistrados del TJA tras el persistente desacato en el cumplimiento de sentencias laborales.
Amparos y convenios salvan el pellejo de los ediles
Reyes Reyes precisó que en el caso específico del alcalde de Tlaquiltenango, la clave fue un amparo de la justicia federal que le otorgó una suspensión definitiva, congelando de golpe el procedimiento en su contra.
Por otra parte, el Ayuntamiento indígena de Xoxocotla optó por una estrategia diferente y prefirió abrir una mesa de conciliación directa con la parte demandante para frenar la guillotina jurídica.
Gracias a la voluntad de los extrabajadores para negociar un plan de pagos en cómodas mensualidades, los representantes de Xoxocotla lograron desactivar la orden de inhabilitación que ya pesaba sobre los funcionarios locales.
Zacualpan de Amilpas se mantiene en la cuerda floja
Respecto al panorama que se vive en el municipio de Zacualpan de Amilpas, el diputado local señaló que el Congreso del Estado y las partes involucradas aún se encuentran revisando con lupa las alternativas técnicas.
El objetivo de los diputados mediadores es alcanzar un acuerdo exprés que permita resolver el conflicto económico antes de que los magistrados emitan una orden similar en contra del presidente municipal en funciones.
Reyes Reyes recordó a la ciudadanía que los millonarios adeudos laborales que dieron origen a estos dramáticos procedimientos de destitución no fueron generados bajo ninguna circunstancia por los presidentes municipales actuales.
Todas estas demandas y crisis financieras corresponden a pasivos ocultos e irresponsabilidades financieras que fueron heredadas por los integrantes de los gobiernos anteriores, quienes simplemente patearon el bote.