Xochitepec, Morelos.- La tensión entre el sector del transporte pesado y las autoridades locales alcanzó su punto más alto tras las recientes acusaciones de extorsión en la zona sur del estado. Ante este panorama, el gobierno municipal fijó una postura contundente para frenar las malas prácticas de los agentes viales.
El presidente municipal hizo un llamado abierto a los ciudadanos y líderes transportistas para que no se queden callados ante los cobros excesivos. El edil prometió que no se van a tolerar actos de corrupción ni abusos de poder dentro de su administración.
La respuesta oficial surge directamente tras los reclamos públicos presentados por el delegado de la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (AMOTAC). Dicha organización civil señaló presuntas irregularidades y hostigamiento contra los operadores de carga, especialmente en el tramo que conecta con Alpuyeca.
El problema de los corralones clandestinos
Uno de los puntos más críticos que se ventilaron durante este conflicto es la falta de control en los depósitos vehiculares de la región. El edil reconoció que el territorio cuenta con una gran extensión y tiene registrados más de siete corralones en funcionamiento.
Sin embargo, el mandatario local reveló que varios de estos espacios operan de manera irregular y no tienen ningún tipo de convenio vigente con el Ayuntamiento. Esta situación facilita que se apliquen tarifas fantasmas a los choferes que son remitidos por los oficiales.
Por esta razón, la autoridad insistió en que cada caso debe ser investigado de forma individual a través de las instancias de contraloría. La única forma de desmantelar estas redes de complicidad es mediante la presentación de la queja formal por parte de los afectados.
Sanciones duras para choferes dopados
A pesar de la apertura para revisar el actuar de los policías de tránsito, el gobierno municipal defendió la severidad de los reglamentos vigentes. Una gran parte de las infracciones aplicadas a los camiones de carga están completamente justificadas por la ley.
Los operativos detectaron a múltiples conductores operando bajo los efectos de sustancias prohibidas o estupefacientes. Asimismo, es constante la falta de documentación obligatoria para circular en tramos estatales y municipales, lo que eleva el costo de las boletas.
Las multas relacionadas con las pruebas de dopaje positivas son sumamente costosas debido al peligro mortal que representan en las calles. Un operador que maneja un vehículo de gran tonelaje intoxicado pone en riesgo inminente la vida de cientos de familias morelenses.
Finalmente, el alcalde exhortó a los dueños de las empresas transportistas a mantener una supervisión estricta sobre el personal que contratan. Los accidentes más sangrientos de la entidad suelen involucrar al transporte pesado, por lo que la prevención no será negociable en Xochitepec.