Cuernavaca.- La Secretaría de Educación de Morelos encendió las alarmas tras el reporte de al menos siete casos de amenazas de tiroteo halladas en los baños de diversos planteles. Estas pintas, según las autoridades, están vinculadas directamente con un reto viral que circula en redes sociales.
La titular de la dependencia, Karla Aline Herrera Alonso, detalló que este fenómeno no es exclusivo de la entidad. Se trata de una dinámica que ha afectado a otras entidades de México y otros países, donde jóvenes replican conductas de riesgo para ganar notoriedad en internet.
Escuelas públicas y privadas bajo vigilancia
De los casos detectados hasta el momento, seis corresponden a instituciones públicas y uno a un colegio particular. En todos los incidentes, los directivos activaron de inmediato los protocolos de seguridad establecidos para salvaguardar a los alumnos.
Herrera Alonso precisó que se ha mantenido una comunicación constante con las autoridades de seguridad pública. El objetivo es atender cualquier reporte con oportunidad y evitar que estos mensajes de odio escalen a una tragedia real dentro de las aulas.
Tensión en la Secundaria 1 de Cuernavaca
Uno de los focos de atención se centró en la Secundaria General No. 1 “Profr. Froylán Parroquín García”. En este plantel, ubicado en la capital morelense, apareció un mensaje que advertía sobre un posible ataque armado el próximo 28 de abril.
Ante esta situación, la dirección de la escuela implementó filtros de revisión en los accesos y solicitó presencia de patrullas. Aunque las clases no se suspendieron, las autoridades escolares otorgaron libertad a los padres de familia para decidir si envían o no a sus hijos ese día.
Nuevas reglas para el uso de celulares
La funcionaria adelantó que esta misma semana se llevará a cabo una reunión regional en Yecapixtla con los comités de padres. El punto principal de la agenda será el análisis y aplicación del nuevo reglamento sobre el uso de teléfonos en secundarias.
Herrera Alonso subrayó que el uso desmedido y sin supervisión de las redes sociales es el motor de estas conductas. Por ello, hizo un llamado enérgico a las familias para que asuman la corresponsabilidad en la vigilancia de los contenidos que consumen los jóvenes.