Las manifestaciones antigubernamentales en Bangladesh han alcanzado un nivel de violencia sin precedentes, con el número de muertos ascendiendo a al menos 300 personas, según informes de la policía y médicos. La jornada más sangrienta hasta la fecha ocurrió este domingo, cuando al menos 94 personas perdieron la vida en enfrentamientos intensos.
Violencia en Daca
Este domingo se convirtió en el día más letal desde el inicio de las protestas en julio, cuando los enfrentamientos entre opositores a la primera ministra Sheikh Hasina, fuerzas del orden y simpatizantes del partido gobernante escalaron. Los enfrentamientos se produjeron en todo el país, pero Daca, la capital, fue el epicentro de la violencia, con la ciudad transformándose en un "campo de batalla".

El saldo de muertos incluye al menos 14 policías, como confirmó el portavoz policial Kamrul Ahsan. En el noreste del país, una comisaría en Enayetpour fue asaltada, resultando en la muerte de 11 oficiales. La violencia también incluyó ataques con garrotes y cuchillos, mientras que la policía respondió con balas reales.
Preparativos para nuevas manifestaciones
Se esperan nuevas y masivas manifestaciones antigubernamentales para este lunes en Daca. Los líderes del movimiento estudiantil, que impulsa las protestas, han convocado a una "manifestación final", intensificando el llamado a la movilización en la capital. El domingo, los manifestantes desafiaron el toque de queda, prendiendo fuego a vehículos y motos cerca de un hospital, mientras se escuchaban disparos y explosiones por la noche.

¿Porqué hay protestas y cuál es la respuesta Internacional?
Las protestas surgieron en respuesta a los supuestos favores gubernamentales hacia allegados del partido en la obtención de empleos públicos, en un país con altos niveles de desempleo entre profesionales. La violencia ha intensificado la crisis en Bangladesh, un país musulmán de 170 millones de habitantes.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos ha hecho un llamado urgente para detener la violencia, expresando preocupación por la posibilidad de que el movimiento juvenil del partido gobernante se movilice contra los manifestantes.