Alemania.- El Paris Saint-Germain volvió a demostrar su jerarquía en el viejo continente al sellar su boleto a la gran final de la Champions League. En un partido de alta tensión, el conjunto francés dejó en el camino al histórico Bayern Múnich.
Tras un vibrante empate 1-1 en el Allianz Arena, los dirigidos por Luis Enrique hicieron valer la ventaja obtenida en el duelo de ida. Con un global de 6-5, el equipo parisino se instala en su segunda final consecutiva.
Dembélé pega primero y liquida la serie
La estrategia del conjunto francés dio frutos desde muy temprano. Ousmane Dembélé aprovechó una oportunidad clara en los primeros minutos para abrir el marcador, un golpe anímico del que el conjunto bávaro tardó en recuperarse.
Con el marcador a su favor, el equipo galo se dedicó a gestionar los tiempos del partido. Aunque el Bayern Múnich nunca dejó de atacar, la defensa del PSG mostró una solidez envidiable para contener la maquinaria alemana.
Drama en el cierre y cita con el Arsenal
El Bayern Múnich volcó todas sus naves al ataque y encontró el empate en el último suspiro gracias a su goleador, Harry Kane. Sin embargo, la anotación llegó en el tiempo agregado, cuando ya no quedaba espacio para el milagro teutón.
Ahora, el PSG se prepara para defender su corona europea y buscar el bicampeonato. Su último obstáculo será el Arsenal, en una final que promete paralizar al planeta futbolístico. El sueño de la segunda "orejona" está más vivo que nunca para los parisinos.