Un caso de extrema crueldad ha conmocionado a la comunidad internacional tras el impactante hallazgo de dos pequeños hermanos abandonados en la carretera nacional 253, en las inmediaciones de Alcácer do Sal, al sur de Lisboa, Portugal.
Los menores, de apenas 3 y 8 años de edad, se encontraban sentados a la orilla de la carpeta asfáltica desolados y llorando en la oscuridad de la noche, atrapados en una situación que ha despertado la indignación global.
Un automovilista que transitaba por la ruta se percató de la presencia de los niños en la peligrosa vialidad, detuvo su marcha de inmediato para auxiliarlos y los trasladó con los equipos de emergencia locales.
El cruel engaño de los padres
El drama de este abandono en la carretera escaló al revelarse los detalles del entorno familiar de las víctimas, cuyos padres planearon el acto con base en mentiras.
Los testimonios ministeriales señalan que la madre de los niños, de 41 años, y su pareja actual, de 55, ambos de nacionalidad francesa, les vendaron los ojos a los pequeños antes de bajar del auto.
Los adultos les aseguraron que todo se trataba de un juego dinámico para convencerlos de no quitarse las vendas, aprovechando ese momento de distracción para abordar el vehículo y escapar a toda velocidad.
Captura de los responsables en Fátima
Tras el reporte de los menores bajo resguardo sanitario, las corporaciones desplegaron una intensa búsqueda que culminó con la detención de la pareja en la localidad de Fátima.
Sospechas de los vecinos de la zona alertaron a los uniformados, ya que los acusados permanecieron varias horas sentados en una terraza mostrando una actitud visiblemente errática y evasiva.
El tribunal correspondiente confirmó que los detenidos enfrentan cargos graves por maltrato infantil, poner en peligro la vida de un menor y negligencia criminal, por lo que serán interrogados por un juez.
Una familia sin antecedentes
La noticia causó un profundo impacto en la ciudad de Colmar, Francia, lugar de residencia habitual del núcleo familiar, donde los habitantes no daban crédito a lo sucedido en las vías de comunicación.
Representantes del ayuntamiento de dicha localidad informaron a los medios de comunicación que la madre no contaba con registros de violencia doméstica ni denuncias previas ante las instancias de desarrollo social.
Los reportes escolares indican que los niños asistían con regularidad a sus clases, pero la alerta de búsqueda se encendió cuando no se presentaron el pasado lunes tras el periodo vacacional.