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Zelandia, el séptimo continente del cual solo sobresalen del mar porciones de Nueva Zelandia, puede guardar claves sobre el movimiento de las placas tectónicas y el pasado climático de la Tierra.

Sobre todo se estima que la perforación en aguas profundas podría arrojar datos de como inició el proceso de subducción, es decir, el choque entre las placas que conforman el planeta o como unas van como cuñas debajo de las otras.

Los 30 científicos que forman la Expedition 371 perforarán en seis lugares del Mar de Tasmania, entre Nueva Zelandia y Australia, a profundidades de mil a cinco mil metros y de 300 a 800 metros dentro del fondo marino.

El objetivo es la extracción de muestras de sedimentos con millones de años de antigüedad, a fin de que la evidencia fósil que se encuentre en ellos ilumine el pasado de Zelandia.

La existencia de Zelandia es discutida desde al menos dos décadas, pero apenas el pasado febrero la Sociedad Geológica de Estados Unidos presentó un estudio amplio que la confirmó como un nuevo continente.

De sus cinco millones de kilómetros cuadrados -dos tercios de Australia- 94 por ciento se encuentran bajo el oceáno, y solo las islas Norte y Sur de Nueva Zelandia así como Nueva Caledonia sobresalen del mar.

La eliminación del reconocimiento de Plutón como planeta fue hecha por la Unión Astronómica Internacional (UAI, por sus siglas en inglés), pero se carece de una entidad similar que reconozca "oficialmente" a Zelandia como continente.

Nuevos estudios que abunden en ese reconocimciento, su ingreso a la cultura popular así como a mapas y textos, harán esa tarea, señala un reporte de la BBC.

Por su parte Gerald Dickens, profesor de Tierra y Ciencia Ambiental y Planetaria en la Universidad Rice, afirmó que los lugares seleccionados para la Expedition 371 son los mejores para entender el proceso de subducción.

Dickens, uno de los dos jefes de la expedición, agregó que se espera responder muchas preguntas con este trabajo que se realizará a bordo del JOIDES Resolution, sofisticado buque de perforación científica.

Jamie Allan, funcionario de la estadunidense Fundación Nacional de Ciencias, uno de los patrocinadores de la expedición, explicó que el último gran cambio en la zona ocurrió hace unos 50 millones de años.

El resultado fue el hundimiento de la Placa del Pacífico, la aparición de lo que ahora se conoce como Nueva Zelandia y el desarrollo de un nuevo arco de volcanes.

Dickens acota que 100 millones de años atrás, la Antártida, Australia y Nueva Zelandia eran un solo continente, pero hace 85 millones de años, Zelandia se escindió.

Los movimientos de Zelandia y Australia se deben a las placas tectónicas, de las cuales existen 25 en el planeta, siempre en constante movimiento.

La Expedition 371 investigará lo ocurrido hace 50 millones de años con la Placa del Pacífico, en lo que se considera la más profunda subducción que ha habido, es decir, el hundimiento de una placa bajo otra.

Las muestras obtenidas del fondo marino permitirán hacer esa investigación gracias al análisis de sedimientos, microfósiles y minerales que se encuentren, la química del agua además de las propiedades químicas y físicas.

También habrá respuestas sobre la evolución del clima en los pasados 60 millones de años, pues se conocerán datos ahora ignorados de Zelandia, que está fuera de muchos modelos climáticos, en particular los correspondientes al Eoceno.

La Expedition 371 zarpará de Townsville, la costa oriental de Australia el jueves 27 de julio en una misión de dos meses de duración.

El proyecto forma parte de la IODP, una investigación con la colaboración de varias entidades del mundo, que analiza la historia de la Tierra depositada en sedimientos y rocas en el fondo del mar.