Río de Janeiro.- La siria Yusra Mardini se mueve como pez en el agua en la piscina que albergará los Juegos Olímpicos de Río 2016, donde estarán los mejores del mundo.
“Es un gran honor estar con campeones mundiales y olímpicos”, explicó la bella Yusra Mardini, una siria de 18 años que huyó de su país en agosto de 2015 y sobrevivió a un naufragio de su embarcación en el Mediterráneo.
“El motor de la lancha que llevaba a 20 personas se paró tras 15 minutos y tuve que nadar junto a mi hermana en el mar para ayudar a remolcar la lancha, porque varias (personas) no sabían nadar”, narra la joven.
Su llegada a Alemania, en septiembre de 2015, y la ayuda de su entrenador, Sven Spannekrebs, supusieron un cambio radical para la joven que había participado en los Mundiales de 2012.
“En Siria fui a muchas competiciones y era una de las mejores nadadoras del país.
“Dejé a mispadres, a mis amigos (...) Cuando llegué a Europa estuve una semana sin hablar, pero después me dije que tenía que seguir adelante. Mis padres me decían que no me fuera de Siria. Pero mi amiga, que tenía 15 años, escapó y yo quería lo mismo. Al final mis padres me dejaron ir”, agrega.
Su entrenador, Sven Spannekrebs, está sorprendido.
“Comenzamos a trabajar juntos en octubre de 2015. Un mes después de llegar, vino con un traductor del campo de refugiados y nos pidió entrenar. Le dijimos que sí para ayudarla, pero no pensando en ir a los Juegos (olímpicos).
“Sus capacidades técnicas eran buenas, pero su condición física no tanto. Sin embargo, su progreso fue realmente bueno.
“Al principio quise ayudarla a que encontrara su lugar en Alemania. La natación era sólo para darle una razón para que se levantara todos los días”, añade.