JIUTEPEC, MORELOS.- No fue necesaria la caída de un departamento o edificio para que decenas de familias abandonaran su hogar en la Unidad Habitacional Ciudad Chapultepec. El miedo generado ante la advertencia de que no hay garantías de que los 33 edificios que conforman el conjunto habitacional resistan otro sismo ocasionó que la gente desaloje sus viviendas.
La unidad, ubicada al oriente de Cuernavaca, es un conjunto de 33 edificios, cada uno con 20 departamentos, en total 660 viviendas. La gran mayoría de ellos fueron construidos hace más de 35 años, otros se levantaron después de 1985, llegando familias de la Ciudad de México, temerosas del terremoto ocurrido de ese año.

La cotidianidad de esta unidad cambió después de las 13:14 horas del  19 de septiembre, el miedo a otro temblor y, con ello la posibilidad de derrumbes, ha provocado que las familias huyan.
En un día común se escuchaba música de todos los géneros, a todo volumen y a cualquier hora; era normal ver a niños y niñas correr, no sólo en la cancha, también en el parque lineal recientemente creado. En un día cualquiera en los edificios había ropa tendida, o lo que fuera para que la ropa se secará.
La zona parecía romería los días jueves con el tianguis, uno de los más grandes de Cuernavaca, y en los últimos meses, los martes con otro tianguis, de menor tamaño, que se ubica frente a la zona de escuelas (conformada por el jardín de niños Popocatepetl, la primaria Hidalgo y la Secundaria Técnica 18).
Encontrar comida no era problema, a pesar de ser una colonia pequeña es muy comercial, venden todo tipo de comida y antojitos, existe decenas de tiendas de abarrotes, una tienda de conveniencia, cuenta con su centro de salud, la parroquia de San Juan Bautista y varias capillas. Además de tener a unos minutos plazas como Galerias, Forum, Cedros y otras.
A casi tres semanas del sismo, las ventas se desplomaron, la gente está huyendo, en varios edificios, principalmente de los últimos pisos, las familias han dejado todo.
“No quiero vivir con el miedo de que en cualquier momento mi patrimonio se venga abajo. Protección Civil ha dicho que los departamentos son habitables, pero no hay garantía de que resistan otro temblor de igual o menor magnitud. Muchos tienen fisuras, no puedo seguir viviendo aquí, no estoy tranquila ni un segundo”, dice Laura Gómez, quien hasta hace unos días vivía en el edificio 27, uno de los que presenta más daños.
En promedio entre 5 y 10 familias por edificio han salido, en el edificio 27, sólo quedan cuatro departamentos ocupados, el resto se fue, poco a poco han sacado sus cosas.
Los comercios aseguran que las ventas bajaron, “ni los tamales se venden, con las lluvias y el frío las ventas suben, pero ahora, han bajado”, dijo Lourdes Sosa, vendedora.

Sin gente. Lo que antes parecía una romería, ahora luce desolador, ante el temor de un nuevo sismo.

Daños. Pese a que los departamentos aún son habitables, las familias optaron por dejarlos.

Temor a un nuevo sismo ha hecho que familias enteras abandonen los departamentos de este conjunto habitacional

Por: Marcela García / [email protected]