compartir en:

El pasado fin de semana, el doctor Juan Salgado Brito ingresó a la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística en una ceremonia que presidieron el doctor Uriel Carmona, como presidente de la correspondiente, y el doctor Hugo Castro Aranda, presidente de la Academia de Planeación para el Desarrollo y representante personal del presidente de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística.

Ante un distinguido grupo de miembros de la sociedad civil, como el maestro Jorge Cázares; el maestro Víctor Manuel Contreras; el vicepresidente de Grupo Braca, Jorge López Flores; el presidente de la Cámara de la Industria de la Radio, Rafael Pérez Habib; el presidente de la Barra de Abogados, licenciado Miguel Ángel Rosseti, y muchas otras distinguidas personas, al hacer uso de la palabra el doctor Salgado Brito señaló: “El que los ciudadanos participen, que la sociedad se organice y se haga escuchar, contribuye indiscutiblemente a la gobernabilidad; en este contexto, el sector oficial debe reconocer que la tranquilidad y la paz de la población que gobierna, depende mucho de la apertura que se dé en cada instancia de poder, para escuchar y resolver lo que la gente expresa y demanda; qué lástima que nuestras autoridades no lo entiendan, qué lástima que no tengan la estatura de estado necesaria para comprender la participación ciudadana, que es parte del poder de la sociedad.
“La relación entre gobierno y sociedades son la base para conjugar esfuerzos que aumenten la posibilidad de la solución de los problemas y que se da indiscutiblemente con la participación ciudadana, y agregó que: La importancia de formar ciudadanía, nos adentre en la participación ciudadana y esta tenga una verdadera función social.”
Después de imponerle la venera y el birrete correspondiente a los académicos de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, y de entregarle el diploma correspondiente como miembro de esa benemérita y de la patria institución, me tocó el turno de responder a su discurso, como presidente del Consejo de Honor y Justicia de la correspondiente en Morelos, por lo que señalé:
“Hablar de participación ciudadana y el poder de la sociedad es difícil, sobre todo en un estado en que el Congreso ha terminado con parte de los derechos de los morelenses al amputar parte de la Ley de Participación Ciudadana en beneficio del Ejecutivo y contra la ciudadanía.
“Quizá, uno de los pensadores que mejor han estudiado la participación ciudadana y su relación con el poder de la ciudadanía es Giovanni Sartori, quien señala: “La exégesis de la participación ciudadana se encuentra actualmente bifurcada. Por un lado, están las interpretaciones que resaltan la autonomía y lo alternativo, respecto de la esfera estatal, de dichos procesos participativos (es decir, la diferenciación entre estado y sociedad) como los rasgos esenciales de su originalidad, así como los significados democratizadores y ciudadanos que, se supone, son propiedades inmanentes de dichos procesos.
“Nos explica que el contacto y la proximidad (esto es, la comunicación e incluso la interacción entre lo estatal y lo social) recreados a través de dichos proyectos de participación ciudadana, son traducidos, regularmente, como propiedades secundarias o artificiales, en tanto que sólo denotan el despliegue de acciones estratégicas para la conformación de una mayor legitimidad democrática y el respectivo control de la participación ciudadana por parte de órganos de representación política.
“Por eso, Sartori propone una aproximación conceptual distinta para la explicación de los procesos de participación ciudadana. Concretamente,  argumenta que dicho proceso puede ser tratado como un espacio de interacción, comunicación y diferenciación entre el sistema estatal y el social, es decir entre el gobierno y el estado, antes que como un fenómeno que discurre entre lógicas excluyentes e incompatibles entre sí, o sea como una relación socio–estatal que tiene la función de regular el conflicto en la definición de los temas públicos y en la propia agenda político–social de un estado o país; esta es una relación que se encuentra acotada (en sus sentidos y orientaciones) por las nociones normativas derivadas de los significados de la democracia y de la propia categoría de ciudadanía a la que todos los que vivimos en un país de derecho tenemos la obligación de cumplir; lástima que la ignorancia, en compañía de la falta de voluntad política del legislativo local, no lo comprenda y tome las solicitudes ciudadanas como algo intrascendente, cuando son fundamentales para obtener una verdadera vida democrática.
“La propuesta de Sartori, parte del planteamiento de que el término de participación ciudadana es un concepto cruzado por dos grandes ejes analíticos: el primero asociado a la manifestación empírica–descriptiva de estas prácticas ciudadanas, nos remite a las dimensiones, objetivos y lógicas presentes en la manifestación de este proceso cívico–político, en que se pone en juego el carácter de las decisiones públicas.”
Ceremonia formal, académica y trascendente en la vida de la SMGE. Felicidades al Dr. Salgado Brito por su ingreso.

Por Teodoro Lavín León

[email protected]