Los dichos populares son muy ciertos y ahora expresan que con esta anti democrática y deshonesta legislatura que tenemos metida en el Congreso local, en la que los diputados cada día demuestran su alto grado de corrupción, prepotencia e irresponsabilidad para con sus electores, el pasado jueves -a escondidas, sin nadie enfrente, como delincuentes- aprobaron un endeudamiento más al estado por un mil ochocientos millones de pesos. ¿Cuánto les tocó de eso? –se pregunta la gente-; hay que ver, pues el cañonazo ha de haber sido muy fuerte por la trascendencia e irresponsabilidad con que una vez más traiciona la confianza de los morelenses. Y, porque a pesar de que como seres humanos contamos con el sentido común, aunque no es el más común de los sentidos, creo que si hacemos un estudio financiero del endeudamiento resultará el peor en la historia de nuestro estado, lo que nos pone por encima del de Moreira -Coahuila- de acuerdo al PIB. Se queda tan endeudado el Estado de Morelos que será ahora, de a de veras, primer lugar nacional en corrupción, lambisconería y falta de principios de la peor legislatura de la historia morelense; lo más grave es que cada tres años escogemos a unos peores, así que el legado del régimen actual será el endeudamiento por más de veinte años a los  ciudadanos morelenses.
Los “valientes”, y con plena conciencia de que estafaron al estado y que su determinación va en contra de la moral política y ética de cualquier funcionario en funciones, se desaparecieron porque creen que con esconderse arreglan las cosas y que se nos va a olvidar. Qué pena tener este tipo de legisladores que andarán paseando con el premio de su vergüenza.
Una vez que consiguieron “endeudar” al estado a través de un crédito por mil 800 millones de pesos para el gobierno estatal, diputados locales se escondieron para no dar declaraciones a los medios de comunicación sobre su actuar.
La única declaración giró en torno a que “no había pasado el golpe contra la UAEM orquestado por la diputada Hortencia Figueroa, pese a todos los intentos que hizo, aunque será en el periodo extraordinario cuando insista en su propuesta de atentar contra la autonomía universitaria”.
Lo importante es que ya los ciudadanos están despertando y en las redes sociales se les llamó “traidores” a los legisladores que aprobaron un crédito millonario al gobierno estatal, con lo que de nueva cuenta se endeuda al estado de forma oficial y sin dar una explicación directa a los ciudadanos.
Por ello, los ciudadanos lamentaron la decisión de los diputados y anunciaron que le darán un “voto de castigo” a los diputados del Partido de la Revolución Democrática, porque ha sido esta legislatura la que más ha atentado contra los derechos laborales de los trabajadores, pero también los ha dejado a merced de los caprichos de la actual administración gubernamental.
Los ciudadanos reconocieron que no era necesario este endeudamiento para el estado, poniendo en discusión el tema de los 33 municipios, en donde el proyecto de rescate financiero para los mismos quedó para el segundo periodo ordinario de sesiones o, en su defecto, para el periodo extraordinario.
Otra de las últimas transas de los diputados, otra vez en lo obscurito es la Ley del Instituto de Crédito, que fue aprobada por 24 votos a favor y seis en contra durante la sesión secreta efectuada en las oficinas alternas del Congreso del Estado, en Cataluña 25, las cuales fueron convertidas en un auténtico “bunker” al ser rodeadas por granaderos para impedir que trabajadores sindicalizados de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial tuvieran acceso; tan saben que están haciendo mal, que ven cómo se protegen y en la nueva ley le dan al gobernador todo sobre los recursos de la institución. Una vez más son unos vendidos, como acostumbran. Al tiempo veremos la reacciones de los trabajadores, quienes no están de acuerdo con la transa.
Al conocer la votación, los trabajadores -que se encontraban fuera de las instalaciones del Instituto de Investigaciones Legislativas Morelos y de la Unidad de Evaluación y Control del Congreso del Estado- manifestaron su decisión de ir a un paro estatal e interponer amparos, además de impedir la salida de los 30 diputados.
La Ley del Instituto de Crédito pretende casi privatizar el organismo porque impone ocho consejeros de los 11 que integran la Junta de Gobierno y eliminan derechos de los trabajadores para obtener préstamos, ya que éstos sólo serían para los trabajadores en activo y no para los jubilados, pensionados ni miembros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Se mencionaba que podría votarse también la Ley del Servicio Civil, con modificaciones en el aspecto de las jubilaciones, y un crédito más de dos mil 300 millones de pesos, con el cual se crearía el Fideicomiso de Rescate a los Municipios, aunque se menciona que de esos dos mil 300 millones de pesos, sólo mil 500 se entregarían a los municipios. En fin, que una bola de sátrapas nos gobierna. ¡Qué vergüenza! ¿No cree usted?

Por:  Teodoro Lavín León / [email protected]

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