En nuestra primera sesión del año, recibimos en el Grupo Empresarial Morelos a un Cuernavacense muy querido, el controlador aéreo Víctor David quien nos deleitó con su plática.

“Yo nací en Cuernavaca y aquí crecí y aquí me hice, desde niño estuve en las primarias que a lo mejor ustedes pasaron, estuve en el Maravillas, después en la Miguel Hidalgo, también estudié en la Secundaria 1, que antes era “La Secundaria” Froilán Parroquín.

“Todos nos conocíamos, mi papá era del D.F., pero llegó a Cuernavaca siendo el primer especialista en pediatría, y muchos de los presentes fueron pacientes de él.

“Mi papá se dio cuenta de que aquí no había enfermeras, y se le ocurrió armar la escuela de enfermería, y consiguió que varios médicos fueran los instructores de las enfermeras. Muchas cosas hizo mi papá, pero sólo les comentaré eso para no tomar tanto tiempo.

“Yo me hice controlador de tránsito aéreo y esta carrera la empecé en 1970, y estuve como controlador activo casi cuarenta y tantos años, y me acabo de retirar. Mucha gente pensaba que los controladores aéreos son los que están dando señales, pero no, los controladores aéreos son los que vigilan el despegue y el aterrizaje de los aviones.

“Todo el territorio nacional lo tenemos controlado, mucha gente piensa que ver un avioncito que va volando y monitorearlo es muy sencillo, pero no, porque en el radar son muchos los que están en el aire. Tenemos que calcular el aterrizaje de todos los aviones, casi milimétricamente.

“Todo el espacio aéreo de México, incluyendo los mares, lo tenemos controlado. Tenemos alrededor de poco más de 1000 controladores para todo el país, la mayoría de ahí son parte del Colegio Internacional de Controladores Aéreos. Este colegio no existía, a mí me tocó ser jefe de la carrera; las personas que estudiaban para esta profesión debían de pasar diferentes exámenes de control.

“A mí me invitaban a ser sinodal de los pilotos para darles su título, y para el año 2005 ya tenía yo la idea de cómo hacer todo el programa de estudios, y entonces me tomó tres años, pero hice todos los trámites y, para octubre del 2005, estaba entregando 50 títulos profesionales.

“Para 2006, en Julio, ya estaba yo consiguiendo el registro y permiso como Colegio de Controladores; se hicieron los arreglos con la SEP, y les dejé un colegio de controladores. Y la verdad, tanto en la escuela, como después presidente fundador, conocí a todos los controladores, o bien me conocieron.

“Eso ha sido una gran satisfacción para mí, me siento afortunado de haberle dejado eso a nuestra carrera. Nosotros muchas veces lo heredamos, porque sin darnos cuenta, repetimos lo mismo que hacen nuestros padres.

“Me siento también muy honrado, casi no lo puedo creer entre estos personajes, Toto y yo somos amigos desde muy niños, el maestro Uriel en la prepa era casi nuestro compañero, pero era nuestro maestro de varias materias; y recuerdo que Uriel siempre tenía un grupito de personas escuchando sus pláticas. Así que para mí es un honor completamente inesperado, y lo que les puedo decir es que la aeronáutica es mi especialidad. Trabajé 49 años y ahora que se saquen el avión presidencial ya les puedo decir qué hacer con él.

“Cabe mencionarles que lo que me sucede como empresarial es que, para retirarme, conseguí un edificio de consultorios médicos y ahora estoy enfocado en aprender esto, y es lo que estoy haciendo en Cuernavaca; y quiero participar con este grupo para recuperar Cuernavaca, retomar los objetivos que tenía y siempre va a hacer falta mucho trabajo, nos debemos decir pensando en que vamos a beneficiar a nuestra ciudad y, por ende, que nosotros salgamos beneficiados.

“Yo creo que la cultura es importante y hay que transmitirle a la gente de Cuernavaca los valores que tenemos aquí y darle nuestra raíz y que valoren nuestra tierra, porque de esa forma la gente no estaría metiéndose en el Narco o haciendo cosas que lastiman a nuestro país.”

Aunque es modesto y no se extiende mucho al hablar acerca de su profesión, no cabe duda de que la actividad que nuestro invitado desarrolló es muy interesante y seguramente podría contar muchas anécdotas dignas de ser conocidas. ¿No cree usted?

 

teodoro lavín león
lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin