Una Navidad sin agua fue la que vivieron los habitantes de Cuernavaca el pasado domingo y lunes, pues da la casualidad de que no llegó una gota de agua a la parte norte de la ciudad, porque el pésimo Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca cada día funciona peor.
El desorden en el manejo del servicio, que sigue siendo y funcionando como a mediados del siglo pasado, con el crecimiento demográfico de la población desde luego que ya no funciona; lo único que ha cambiado en el sistema es el nombre del director y los secuaces que, junto con él hacen negocio en beneficio propio y no del Ayuntamiento, que sigue siendo la caja chica de sus funcionarios y el lugar donde los regidores pueden meter a sus cuates de “aviadores” para que cobren aunque no hagan nada.
Es una verdad impresionante que los servicios municipales cada día estén peor; el día de antier me tocó subir por una calle en donde sólo cabe un carro porque están muchos estacionados en el arroyo vehicular -desde luego sin que nadie haga nada-, pero lo peor no es eso, sino que el carro de la basura va recogiendo casa por casa las bolsas; de las cuales por la prisa se les cae la mitad que queda tirada en plena calle y, a vuelta de rueda, forma una cola de coches que tuvimos que pasar media hora atrás del camión porque no hay poder humano que los haga moverse. Los regalos de los comercios a los recogedores, que desde luego reciben sus coca cola o su aportación económica porque pasen a la puerta del negocio. Esto no puede ser, tiene que haber una manera de organizar la recogida de la basura en la ciudad.
Perdón, pero manejado con inteligencia y técnica, la basura es un gran negocio, pero así, amontonado todo no sirve de nada; me imagino que es para que los ciudadanos no nos demos cuenta de ello.
Existe ya un sin número de técnicas para hacer de la basura un negocio, pero como hay que pensar y planear y formar una organización adecuada, qué flojera si así ellos son los mismos socios de la empresa que desechos sólidos, para que así con eso ganan muy bien.
Y para colmo, la incertidumbre, porque el tribunal de justicia administrativa encontró elementos para la sentencia ejecutoria de inhabilitación al alcalde de Cuernavaca por seis años para ocupar cualquier cargo público, igual que a la síndico y a los regidores; así que nos quedamos sin Ayuntamiento.
En serio, ven el temblor y no se hincan; y para colmo la inseguridad se da de manera galopante en la ciudad y sabemos que el gobierno estatal y el municipal se echan la culpa unos a otros, pero la realidad es que vivimos en una inseguridad galopante en la ciudad y la policía siempre en vigilia.
Tenemos una policía reactiva que no sirve, en lugar de ser una policía preventiva; el sistema de Mando Único está mal pero aplicado en lugar de concentrar toda la fuerza en un cuartel o tres cuarteles, habría que distribuirlos por la ciudad haciendo uso de las cámaras que tanto dinero nos han costado y que no sirven cuando se necesitan, por un manejo eficiente de las mismas, que pueda servir para que se prevenga el delito; y no como ahora, que solo es reactivo: nada más dese cuenta de que en plena Navidad balacearon a una de las líderes de Plaza Lido.
El ataque ocurrió la mañana de este 25 de diciembre, Diana Olimpia Hernández Ávila, líder de los comerciantes de la Plaza Lido fue baleada, confirmaron autoridades estatales.
De acuerdo con los datos proporcionados, la agresión fue directa, por lo que tuvo que ser trasladada de urgencia al hospital, donde su estado de salud se reporta como grave.
Testigos relataron que presuntamente el agresor fue identificado como Adán “N”. Elementos de la Policía Morelos ya realizan la búsqueda del presunto responsable.
Como podemos ver, puras promesas, pero nada de efectividad.
La policía sólo reacciona, no prevé el delito porque está mal organizada; la verdad es que no hay que descubrir el agua tibia, sino que hay que tener una organización como en muchísimas ciudades del mundo, que en base a los datos delictivos tienen apostadas a las patrullas de la policía por cuadrantes y con un sistema de apoyos mutuos que hace que, a través de las cámaras y de la comunicación interna, puedan detener a los rateros o asaltantes con las manos en la masa, porque al ser en el momento del delito no es necesario tanto trámite para que se termine con la delincuencia.
Pero nada, vivimos en un mundo de quejas de la autoridad municipal contra la estatal y parecen cortadas por la misma tijera. ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León

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