La reconstrucción después del sismo del pasado 19 de septiembre en Morelos será, muy probablemente, el siguiente gran problema a enfrentar en lo que resta del año, estando tan cerca el proceso electoral federal y local, en el cual ya estamos inmersos y -desde luego- la renovación de los poderes Ejecutivo y Legislativo del estado y las cámaras de Senadores y Diputados a nivel federal, así como del Ejecutivo federal.
Esto pone a las instituciones del gobierno en una encrucijada, ya que por un lado todos queremos que se reconstruya lo que se perdió el 19 de septiembre de manera rápida y eficaz, y al mismo tiempo no queremos que sean usados los recursos para la reconstrucción como una dádiva con la que se convenza a la gente de una supuesta generosidad de tal o cual partido en medio del proceso electoral.
Al parecer, habrá diferentes medidas de los gobiernos federal y local para evaluar, primero, y, después, para aplicar los recursos de la reconstrucción. La sociedad civil en el país y en el estado, al parecer tratará de intervenir a través de Epicentro, que es una asociación de más de cien asociaciones civiles unidas para supervisar la reconstrucción, que sería lo más sano, pues uno de los grandes problemas que existen en la sociedad es la falta de confianza hacia el gobierno y de la manera en que éste maneja los recursos públicos, ya que aún no hay una forma clara de cómo se van a aplicar los recursos.
El pasado sábado, en un boletín que se filtró a la prensa local, se habla de que el Fonden sólo aplicará recursos a una parte de las viviendas colapsadas al terminarse el censo, y que sólo reconoce el 25 por ciento de lo destruido, aunque no explica las razones.
Al parecer, el responsable será la Secretaría de Desarrollo Urbano y Territorial, según lo que el pasado viernes se dio a conocer en la presentación de resultados del censo de las viviendas afectadas en Morelos, así como inmuebles, edificios, iglesias, escuelas y monumentos históricos dañados.
La información oficial señala claramente que se ha culminado con los trabajos de la primera etapa del censo único, que es la evaluación de los daños a casas e inmuebles, en la que se evaluaron más de 15 mil viviendas, en más de seis mil de las cuales se encontraron daños totales y de las que reconoce el Fonden algo más de mil quinientas.
Por otro lado, hay quien dice que sólo el 25 % tomará en cuenta el Fonden, pero habría que aclararlo porque creo que esto no sería factible y al parecer es sólo una fuente oficial local la que quiere llenarse de gloria al decir que el gobierno federal sólo hará el 25 % de la reconstrucción.
Por ello es importante la participación ciudadana organizada, como lo está desarrollando el colectivo Epicentro, ya que es un programa de las asociaciones civiles más importantes a nivel nacional, junto con las asociaciones civiles de importancia local, quienes deberán de ser las que informen a la ciudadanía quién o quiénes y en qué áreas van a participar en la reconstrucción, pues las noticias que salen de los propios ayuntamientos o gobierno del estado nadie las cree; así que de ahí la importancia de que sea la propia sociedad civil la que participe en esta etapa tan importante de la reconstrucción, y que pueda evaluar de manera clara y trasparente a los ojos de todos cómo se gastan los recursos, que en última instancia son de todos los morelenses.
Serán los propios ayuntamientos los que tendrán que utilizar los recursos económicos no comprometidos del FAIS (Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social) para la reconstrucción. Por su parte, el coordinador de delegaciones de Sedatu, prosigue el comunicado, dijo que el pasado 12 de octubre se terminó el censo en Morelos, po el cual se visitaron más de 23 mil hogares y se censaron más de 15 mil casas durante 16 días; de las cuales, seis mil 554 casas resultaron con daños menores; seis mil 534 con daños parciales y dos mil 716 resultaron dañadas totalmente, esto sin contar con las del Fovissste e Infonavit, que no estuvieron consideradas.
Lo que hay que entender es que es buena esta información, pero lo que digan el gobierno estatal o los municipales siempre tendrá un dejo de duda, y sólo la sociedad civil organizada es la que, de una manera clara, puede señalar si en verdad los recursos se aplican en forma adecuada y quién o quiénes hacen negocio con el dolor de los morelenses. Si no le permiten esto a la sociedad civil, nada ni nadie convencerá al pueblo morelense de que las cosas se hicieron bien. Ahí hay una solución, sobre la cual no hay que pensar mucho. ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León / [email protected]