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Las grandes y maravillosas inteligencias que nos gobiernan han creado el tapón más extraordinario que merecería, una vez más en este estado, ser ejemplo de lo que no se debe de hacer en la vialidad de una ciudad, cuando se toman decisiones que aparentemente son buenas pero que en la realidad crean caos y problemas graves.
No cabe duda de que administrar la complejidad, como lo es el gobierno, es algo verdaderamente para gente que entienda lo que es organizar dentro de las dificultades y que, además de cultura, tenga capacidades reales.
Es impresionante que exista una Secretaría de Movilidad que todo haga, menos su trabajo, que es decir no previendo cuando alguna acción va a perjudicar a la ciudadanía y acabando con la movilidad  de los ciudadanos.
Mire usted, los que tenemos la necesidad de visitar el centro de la ciudad lo vemos a diario. Es increíble que por la decisión de no más de tres de cerrar una de las arterias principales en el centro de Cuernavaca -la calle de Guerrero-, ahora para circular por la zona se tiene que perder horas; el día de ayer, para salir de la Calle de Comonfort hacia Morrow y llegar a la esquina de Matamoros, pasaron 25 minutos. ¿Es eso lógico?, ¿quién organiza el transito?; si van a cerrar una vía, antes deben buscar alternativas de circulación.
No entendemos por qué las inteligencias desbordantes que nos gobiernan sólo cerraron la Calle de Guerrero, pero no le buscaron solución al tráfico, pero -desde luego- como tienen choferes y no manejan, nunca se percataron de que convertían a las otras dos salidas del centro, que son las calles Las Casas y Morelos, en verdaderos tapones donde la circulación se vuelve a vuelta de rueda. Y, además de la circulación en el centro que es un caos en la vialidad, a ello le agregamos la mala decisión de poner un museo en un terreno de casas-habitación -era la casa del doctor Sámano- para aumentar más el tráfico, que ya de por sí es impresionante alrededor del centro comercial Adolfo López Mateos, que es una de las dos obligadas salidas y ahora se vuelve una pesadilla.
Nadie está en contra del progreso y de que se cierren las calles del Centro, siempre y cuando lo hagan con método, con planeación, de manera sensata, no por ocurrencias de la “legión extranjera” que viene y opina, pero no conocen la ciudad y, desde luego, acaba con la vialidad y la movilidad. En el centro, los estacionamientos son terrenos improvisados -que cobran como estacionamientos de lujo- y que invaden las calles para maniobrar, ya que no son lugares adecuados para su función y contribuyen a crear más caos en la vialidad.
Quizá el problema es que la autoridad estatal está haciendo estudios con las fundaciones famosas donde se gastan millones de nuestros recursos para descubrir el agua tibia, como por ejemplo que la calle de Morelos es fuente de alta contaminación. ¡Qué bárbaros, qué inteligentes!, no se necesitaban estudios pagados para saber eso. Las soluciones son simples, que pongan orden en las “rutas” y que éstas sean verdaderos transportes públicos, no carcachas mal acondicionadas; que controlen la cantidad para que exista circulación; y que hagan una central camionera o dos para que las líneas foráneas, con sus grandes camiones, se salgan del centro de la ciudad como en cualquier país civilizado, o hasta en el más pequeño pueblo de nuestro país; y fíjense que así resolverían el problema de la contaminación que tanto les preocupa, cuando lo primero que debería preocuparles es que podamos circular de manera fluida, lo que es su obligación.
En fin, el poder salir del centro por la mañana te lleva más de 40 minutos que tenemos que perder gracias a la inteligencia refulgente a la que un día se le prendió el foco y decidió -sin preguntar- que había que cerrar la Calle de Guerrero, aunque la salida de los vehículos de la zona no tenga manera de desahogarse.
Ese y otros muchos de los problemas que vivimos todos los días dan por resultado que los ciudadanos estamos indefensos y no contamos con una ley de participación ciudadana en funciones, sólo porque los señores diputados están en todo, menos en misa; ya que, a pesar de las peticiones de los ciudadanos, siguen descalificando como anticonstitucional la actual ley, poniendo pretextos para no nombrar el Consejo de Participación Ciudadana que permitiría que todos tuviéramos los medios de injerencia directos para tener una mejor iniciativa popular, referéndum para nuestras leyes y plebiscito. ¿No cree usted?
Y EL PRÓXIMO viernes de 8 de abril se llevará a cabo el baile de los Cuernavacos en las bellas instalaciones de Mañanitas Casa Nueva; la razón: hay que volvernos a ver, y desde luego ayudar a la Asociación Civil “La Casa del Buen Señor”, que dirige nuestra amiga Susan Grilo. Se coronará a la reina de los Cuernavacos 2016: Pau Primera, nieta de uno de los hombres más prestigiados en Cuernavaca: el doctor Andrés Villasante. El evento casi se encuentra vendido en su totalidad, pero lo esperamos. Información al 3-14-51-91 o en la tarde-noche en Comonfort 13, en el Bar Yupi Yapa.

Vivencias Ciudadanas
Teodoro Lavín León

[email protected] / Twitter: @teolavin