Decía mi suegro: “Piensa mal y acertarás”. La verdad es que la crisis que vive el Impepac, más que por falta de recursos gubernamentales para autorizárselos, se me hace una estrategia para meter la mano en el proceso electoral por parte del gobierno saliente, que quiere extender su permanencia en el poder por otros seis años a través del presidente del Partido de la Revolución Democrática, como si se tratara de la corona de Maximiliano o de cualquier otro reinado.
¿Por qué me atrevo a señalar lo anterior?, porque es totalmente absurdo que en el inicio del proceso electoral no exista recurso para la institución que tiene la grave responsabilidad de ser el garante de la vida democrática del estado; es una reverenda estupidez que no se le den los recursos, cuando esos millones se gastan en estupideces como la publicidad que, estamos muy seguros, nadie cree y no sirve de nada. Los índices nacionales nos indican entonces que es dinero tirado a la calle.
La falta de experiencia política en la autoridad electoral también tiene mucho que ver, porque si el estado no responde, habrá que acudir al Gobierno Federal y verán que lo hacen responder. Del Congreso del Estado sabemos que está vendido de manera total y absoluta al ejecutivo, así que si no da dinero el ejecutivo, desde luego que el Congreso seguirá siendo un grupo de lambiscones que sólo hace lo que le mandan; por eso, de ahí no hay que esperar nada.
Pero el porqué es muy simple, porque sin dinero el Instituto Electoral tendrá que correr a varios de sus miembros; ¿y quiénes serán éstos?, desde luego los que ganan menos porque hay que pagarles su indemnización y, si de por sí no hay dinero, serán los que ocupan los cargos de auxiliares o jefes de departamento los que tendrán que salir. Y nos podríamos volver a preguntar ¿por qué? Pues muy fácil, porque de esa manera como condición para darle el recurso al instituto, en los siguientes meses presionarían a los consejeros para meter a miembros del partido en el gobierno como auxiliares y jefes de departamento, y así tener una elección a modo, pues ellos son quienes tienen el contacto primero con la capacitación de los presidentes de casilla y más tarde con los consejos distritales y municipales, que son los que tendrán la responsabilidad de llevar los recesos de los candidatos a los nuevos diputados y los nuevos presidentes municipales.
La presidente del Impepac declaró esta semana: “El asunto de la ampliación presupuestal es un tema largo, dijo el órgano electoral, pero siguen trabajando y recientemente aplicaron el examen a más de 700 personas que desean ser consejeros estatales. Es cierto que el Gobierno del Estado todavía no decide, y no quiero decir que hay una negativa, pues estamos hablando con la Secretaría de Hacienda y la presidente del Congreso del Estado, esperando que esta semana haya una decisión favorable para el instituto, porque sin ese recurso hay cosas que no podremos realizar”.
El Impepac requiere de más de 450 consejeros y alquilar 45 locales distribuidos en los 33 municipios y 12 distritos. Conseguir esos lugares y pagar las dietas del personal que va a colaborar para la jornada electoral, necesita ser modificado (cosa que es totalmente cierta).
Aclarando que ha habido una reducción en el gasto, ya que ahora sólo habrá 12 distritos electorales, y no 18 como estaba previsto, de los 42 millones de pesos que tenían previstos, disminuyeron a 37 millones, pero “prefiero pensar que sí habrá, que están analizando. Comprendemos la necesidad de fondos para reconstruir, pero no significa que no podamos tener proceso electoral”, dijo la presidente del Impepac.
La verdad que es muy institucional y muy confiada, pero lo que hay que analizar es la manera en que el estado quiere meter la mano en el proceso y que, desde luego, no se puede permitir; la irresponsabilidad del Gobierno Estatal y del Congreso es una cara en que se ve lo peligroso que pueden ser las dobles intenciones.  El próximo 21 de noviembre deberán estar instalados los consejos, y si esto no sucede, se podrá impugnar el proceso y se tendrá que volver a hacer elecciones tres meses después del mes de junio. Eso sería gravísimo porque, si de por sí tenemos un estado completamente inseguro y con problemas de un gobierno sin credibilidad entre la población y con gran desconfianza a las autoridades, si sucede este supuesto las cosas podrían ponerse color de hormiga y vulnerar la credibilidad que tienen muy menguada los organismos electorales en el país y en el estado.
La apuesta a intervenir es viable para los que están en el poder, pero quizá no han medido que les puede salir el tiro por la culata, porque una impugnación por la falta de cumplimiento de la ley en ocho de los consejos municipales y en tres consejos distritales puede hacer caer la elección, lo que sería verdaderamente la puntilla a la democracia electoral que se había construido. ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León /  [email protected]   Twitter: @teolavin

TAGS EN ESTA NOTA:



Loading...