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Una vez más los famosos verificentros, a los que los ciudadanos que tenemos un vehículo estamos obligados a acudir para poder viajar a la Ciudad de México, al parecer se han convertido en un negocio más de los que “por debajo del agua” dejan mucho dinero.
Anteriormente el gobierno de Marco Adame, antes de salir, dio varias concesiones de los llamados verificentros, que se repartieron primordialmente por toda la ciudad, y después las autoridades del D.F., ahora Ciudad de México, informaron que trabajaban de manera irregular a pesar de que la mayoría era de nuevas concesiones dadas por el gobierno panista.
Ahora ya empezaron los dimes y diretes, al señalar varios empresarios que la convocatoria para los nuevos verificentros está amañada al señalar que dicha convocatoria que lanzó el gobierno estatal es “poco transparente”; así acusó la Canacintra. Solamente tres empresas de las que recibieron concesiones son de Morelos, todas las demás son de fuera, por lo que el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), César Ayala Franco, advirtió que la convocatoria que lanzó el Gobierno del Estado para concesionar los centros de verificación es “poco transparente”; manifestó que existe la sospecha que el gobierno estatal bloqueó a los empresarios morelenses para evitar que participaran en el concurso de adjudicación “porque les pusieron trabas hasta porque les faltó una letra”. Cosa muy común cuando ya tienen el negocio concertado por otro lado y todos sabemos cómo se las gastan; y la verdad es que es un auténtico cochinero.
El propio empresario señaló que están concursando varias empresas y sólo tres son de Morelos, todos los demás son del Distrito Federal, o sea de fuera, y no se nos hace justo, porque con el secretario de Desarrollo Sustentable, Topiltzin Contreras, había el acuerdo de que las cámaras iban a participar para darle esa transparencia que necesita el gobierno en este tipo de concursos, y hasta la fecha no se nos ha invitado y nos deja mucho que desear respecto a claridad, expresó: “Nosotros sólo pedíamos estar dentro de la apertura de paquetes para darle transparencia y no entrar al sospechosismo, y lo va a haber mientras no nos den transparencia y certidumbre. El riesgo es que no permitieron participar y a muchos por una letra no les permitieron entrar, es una incongruencia”.
Ayala Franco recordó que fue “sorpresiva” la suspensión de los verificentros; se perdieron 350 empleos directos; además, aseguró que por la falta de transparencia y el bloqueo que han sufrido para participar en esta nueva licitación los empresarios locales no descartan ampararse por haber sido excluidos.
Ese es un negocio de mucho dinero y mal hace el gobierno en no transparentarlo, pero las cámaras tienen buena parte de la culpa porque siempre “se agachan” y se ponen al servicio del propio gobierno, por eso los tratan como los tratan y no les tienen respeto.
El ser pasivo ante el gobierno es algo que siempre trae consigo, a la larga, falta de respeto y de capacidad de negociación.
Y aquí lo estamos viendo cuando un gobierno como éste saca desplegados sin que los firmen y no dicen nada; en el pecado llevarán la penitencia, el negocio de los verificentros es muy bueno y el otorgar una concesión es algo que le dejó a la anterior administración bastante dinero, por lo que desde luego el gobierno actual quiere la ganancia de ésta antes del “Año de Hidalgo”.
Pero cada quien es el arquitecto de su propio destino; ahora hay muchos lambiscones que aplauden porque serán los primeros en echarles tierra a los funcionarios actuales; el problema no es llegar, sino mantenerse, y que la vergüenza no te dure toda la vida. Y al parecer es algo que no entienden quienes, como en Veracruz, de manera descarada convierten la función pública en un negocio sin fronteras.
El chiste es que se trata de un nuevo negocio de una o varias secretarías, a ver hasta cuándo siguen aguantando las cámaras, que si no sacan la casta, igual que los morelenses en el pecado llevarán la penitencia. ¿No cree usted?

¿DE QUIÉN es el negocio de los conciertos en Jardines de México?, que la policía entera del Mando Único se hace cargo de la seguridad de los eventos, dejando sin protección a los demás morelenses. ¿Quién es tan poderoso para lograr ahorrarse una lanita sin pagar seguridad privada?; la policía está para servir a la ciudadanía, no para estar en eventos particulares, y menos en esa cantidad con horas de helicóptero dando vueltas encima de la zona del evento y con cientos de elementos comisionados al concierto, llevando los perros de seguridad durante todo el tiempo que dura. Eso es abuso de poder, impunidad que tenemos que denunciar, porque no se vale que los delincuentes maten a morelenses, roben y extorsionen porque los policías que pagamos con nuestros impuestos están en un concierto que es un negocio privado. ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León / [email protected] / Twitter: @teolavin