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A pesar de la inseguridad galopante en que vivimos, y de que el estado moderno no se ha dado cuenta de que ese sistema ya se acabó, se sigue vociferando que estamos muy bien, a través de una publicidad millonaria que nos cuesta a todos los contribuyentes, y dicen las autoridades su media verdad a los cuatro vientos ya que no les cuesta, porque pagamos nosotros los contribuyentes. Los asaltos están a la orden del día en el centro de la ciudad: el pasado viernes asaltaron a lo que muchos años fue la Casa Riojas, de la calle de Morrow, una vez más a las 9 de la noche y a cuadra y media del zócalo, a punta de pistola, sin que nadie hiciera nada para evitarlo; y la semana pasada fue el bar, y hace un mes mataron en la calle de Lerdo de Tejada  frente a otro bar a otra persona; y ahora un nuevo asalto. En verdad que es una burla para los ciudadanos.
Tenemos una ciudad con mucha propaganda, pero sucia, cochina y mal organizada. Regresamos a ser “Cuernabaches Morelhoyos, la ciudad de la eterna brincadera”, ya que las calles están deshechas y los arreglos que realizan sólo tapan por dos o tres noches de lluvia y regresan con más profundidad los agujeros. En el norte no podemos circular pues el puente de Chamilpa sigue a medias, por lo que las dos salidas de la zona están  hechas  un desastre y no queda de otra; además, no sólo son las calles: en la carretera a Tepoztlán, que tanto usan mis paisanos los fines de  semana, los hoyos son impresionantes en todo el trayecto. ¡Qué bueno que, según la propaganda, hemos mejorado de manera significativa!  ¿Si no, se imagina?
En el Centro, o la Ecozona como le apodan ahora,  es imposible circular ya que el cierre de Guerrero hecho por los funcionarios fuereños deja sin una calle para desalojarlo, y los ciudadanos hacemos horas para salir de donde tenemos nuestras propiedades, cuando nos va bien, porque si llegan los guardias del Mando Único del penal se estacionan a media calle de Morrow y no dejan pasar a nadie, sin el más mínimo aviso, y sí con la prepotencia que les da la impunidad en la que vivimos. ¿Cómo le vamos a hacer?, pues ahora resulta que en cualquier parte de la ciudad, si dejas el carro en la calle, te lo vacían -si es que no se lo llevan- y si le agregamos el nuevo modo de operar de los delincuentes en pleno Zócalo mediante los  asaltos a los ciudadanos a los que llegan, los abrazan y los despojan de sus pertenencias en plena plaza principal. A un amigo esta semana le pasó: dos tipos altos, medio desarrapados, de repente lo abrazaron, le pusieron una pistola en un costado y le quitaron todo lo que tenía, ya que lo primero que te ordenan es que no hables y sigas caminando; esto frente a la policía que está en el centro y los cientos de guaruras de palacio. A una amiga le pasó en su colonia, cuando llevaba a pasear a su perra, de repente un hombre la jaló y la abrazo y le dijo “no grites”, pero a pesar de la amenaza empezó a gritar, lo que hizo que el hombre le diera un trompón que le dejo un ojo morado, pero siguió gritando y su perra ladrándole al ladrón, quien tuvo que salir corriendo; ella tuvo suerte de que fuera con un cuchillo y no con una pistola como ahora se estila. Otra manera en que ahora te roban el vehículo, es cuando te subes y ves que tienes un papel que cubre todo el vidrio de atrás, por lo que te bajas a quitarlo, mientras los delincuentes toman tu lugar y te roban el coche.
Las cosas siguen igual o peor pero, eso sí, tenemos miles de discursos inútiles que escuchar; las cifras son muchas, pero hay más de 352 delitos de alto impacto en lo que va del año y, a pesar de las cifras de haber reducido quién sabe en qué porcentaje, la verdad es que hay más de un muertito al día; y para colmo tenemos que circular por una ciudad donde es imposible circular, donde miles de taxistas, de los que muchos no saben manejar, se paran donde y como quieren, y te echan el carro encima sin importarles que eres peatón; y a ello agrégale los imprudentes de las rutas que hacen lo mismo, en las narices de los policías que están en las esquinas con o sin moto, que no sabemos qué consigna tengan, pero que fingen demencia de manera regular, aunque, eso sí,  los ves agazapados para ver cuánto le bajan a los fuereños o a los que ven con cara de no influyentes, a los que extorsionan con una lana.
La vida hermosa de Cuernavaca ya se acabó, sólo sigue igual su clima, pero la neta: la autoridad está para salir corriendo. ¿No cree usted?
LA PRÓXIMA SEMANA, Amigos de la Música presentará la ópera de Mozart “Don Giovanni”, en pantalla de alta definición desde el MET de New York, en directo a todo color. Es una experiencia diferente de ver la ópera, así que no se la pierda. El próximo octubre 22 de 2016, a las 12:00 p.m. con el director de orquesta Fabio Luisi.
Elenco: Hibla Gerzmava (Doña Anna), Malin Byström (Doña Elvira), Serena Malfi (Zerlina), Rolando Villazón (Don Ottavio), Simon Keenlyside (Don Giovanni), Adam Plachetka (Leporello), Matthew Rose (Masetto), Kwangchul Youn (El Comendador).

Por: Teodoro Lavín León / [email protected]