La transparencia en el gobierno morelense ha sido un verdadero fracaso, se hacen pequeñas cosas para taparle el ojo al macho pero las cosas tienen de todo menos de trasparentes. Mire usted, están las cosas tan truculentas que la Auditoría de la Federación está requiriendo al gobierno por la falta de comprobación de gastos por 535 millones de pesos, sólo de 2016; también, la misma Auditoría Superior está requiriendo al Congreso del Estado para que entregue cuentas de lo que ha gastado en los últimos años, en los cuales –como todos sabemos- se reparten los recursos entre los consentidos del presunto “príncipe” heredero. La trasparencia no existe ni existirá mientras no exista la división de poderes y la mimetización que ha logrado el ejecutivo, a través de recursos económicos por fuera para los diputados, pone a todos nosotros los ciudadanos en indefensión.
Pero el problema es muy grave, como ya lo ha señalado Mauricio Merino, quien es doctor en Ciencia Política y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid; profesor en El Colegio de México y profesor-investigador en el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), donde dirigió la División de Administración Pública del 2005 al 2011. Merino es miembro también del Sistema Nacional de Investigadores y de la Academia Mexicana de Ciencias; ha escrito cinco libros y coordinado otros quince, derivados de un número igual de proyectos de investigación y actualmente coordina la Red por la Rendición de Cuentas.
En un artículo denominado “Miedo a la transparencia” nos aclara lo que nos sucede en Morelos, el porqué del terror a la transparencia en el gobierno.
Asimismo, en otro artículo sobre la reconstrucción después del sismo del 19 de septiembre, nos señala que la falta de transparencia y de coordinación es una constante en las tareas de reconstrucción a nivel nacional, según los resultados de un estudio realizado por académicos del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).
El documento “Reconstrucción 19s. Estudio sobre mecanismos de vigilancia, transparencia y rendición de cuentas en el proceso de reconstrucción” fue presentado por Liliana Veloz, de la Red por la Rendición de Cuentas; Jaime Hernández Colorado, director del Programa Interdisciplinario de Rendición de Cuentas, y Mauricio Merino, ex integrante de la Comisión de Reconstrucción.
De acuerdo con Merino, para el CIDE resultó imposible saber exactamente cuánto dinero se está destinando a labores de reconstrucción, y esa “gravísima opacidad”, abundó, genera suspicacias respecto a su uso.
“Este estudio no dice que el dinero esté siendo desviado a las campañas políticas, no dice eso, lo que sí dice es que no podemos asegurar que no esté siendo desviado para las campañas políticas. No tenemos evidencia para afirmarlo, pero tampoco para negarlo”, subrayó el ex comisionado.
Al respecto, Sergio López Ayllón, director del CIDE, añadió: “No podemos seguir siendo capturados por los intereses políticos y politiquería de corto plazo, tenemos que exigir a los partidos políticos y a los tomadores de decisión que hagan política con mayúscula, y que en esta política haya los espacios de participación ciudadanos que permitan darle fortaleza a estos procesos”.
Durante la presentación del documento a los medios, Mauricio Merino, académico de esa institución, detalló las conclusiones del análisis elaborado, entre ellas la carencia de una conciencia para generar política pública de prevención de desastres, además de la falta de coordinación entre los fondos federales, estatales y privados.
También destacó la ausencia de “una cabeza” que coordine los esfuerzos de reconstrucción, así como un plan a nivel nacional de una “política de largo aliento” para prevenir desastres naturales en el futuro”.
Finalmente, resaltó la carencia de un mecanismo de participación ciudadana y en general el “caos” en la administración pública.
“Lo que sí sabemos con absoluta claridad, y aquí está sobre la mesa, es el caos que se ha producido en materia de administración pública de colaboración con la sociedad tras el cataclismo del 19 de septiembre”, sostuvo.
Como podemos ver, la falta de transparencia no es una novedad en México y en Morelos es una amarga realidad.
“Morelos rinde cuentas” ha realizado varios estudios sobre cómo está anulada la transparencia en el estado y cómo las instituciones gubernamentales hacen la finta de que están con la transparencia sin que sea cierto.
La transparencia en el gobierno no va a existir mientras no sea la sociedad civil quien la supervise, mientras el propio gobierno sea del poder que sea, lo haga él mismo. Será la misma farsa y, para cambiar, necesitamos los ciudadanos ponernos de acuerdo y exigir juntos lo que la autoridad nos debe de informar. ¿No cree usted?
Dentro de sólo ocho días el baile de Los Cuernavacos. Ya quedan pocos lugares, no se lo pierda. Coronaremos a nuestra reina Mari Carmen de la Fuente. Informes al 314 51 91, 314 51 89, o en Comonfort 13 con los licenciados Cortés o Balam.

Por: Teodoro Lavín León

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