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La verdad es que no entiendo, ya que pasa el mes pasado y se dice que fue el mes más violento en la historia de Morelos; pero por otro lado viene el Secretario de Gobernación -que su trabajo es estar informado de lo que sucede en cada rincón de la república- y sale con que en Morelos no pasa nada. Claro que pasa, ¿cómo lo va a esconder? ¿Cree que somos idiotas? La verdad es que si tenía público aquí que lo quisiera, ya se le acabó, así sea muy presidenciable Y esto sólo es porque quieren usar al Ejecutivo con fines políticos. Lo que sucede es que cada quien lo ve de la manera que más le conviene; leí esta semana, en alguna parte, que las peores mentiras son las medias mentiras, que son verdades disfrazadas, y eso es en medio de lo que vivimos; por eso se llevó el grito de la gente el secretario, porque estamos llegando al hartazgo de a de veras.
Cuando sale uno a otro país y ve cómo viven y las dificultades que tienen: el desempleo, por ejemplo, y los profesionistas son taxistas o recepcionistas, pero ganan y tienen lo suficiente para vivir con dignidad, la verdad es que se hace muy evidente que en México -y más en Morelos- tenemos gobiernos que nos dan atole con el dedo y creen que diciéndonos mentiras nos van a cambiar la manera de pensar; la verdad es que resulta sumamente triste ver cómo funcionan todos los gobiernos en este país y ciertamente no veo excepciones. Le da uno una profunda tristeza pensar que tenemos un paraíso natural, al que nos estamos acabando de una forma violenta, que vivimos en medio de la inseguridad, en un estado de sitio y que, desde luego, los asesinatos, secuestros, asaltos y robos aumentan cada día. Y todavía así dicen que estamos bien, que por eso salen mis paisanos tranquilamente en las noches. Que entiendan que necesitan salir a pesar de saber que corren peligro, y porque ya nos acostumbramos a vivir en la incertidumbre; lo veo ahora que estoy fuera del país y tengo una serie de actitudes que para este lugar no son normales: volteo para todos lados, me reviso la cartera tres veces en cinco minutos, si algo se me olvida creo que ya me lo robaron, es automático, no lo piensas. Nada más les digo que en la calle se me cayeron los lentes y me alcanzaron para regresármelos, así es la diferencia que uno no quiere aceptar por no querer ser malinchista; no se quiere ver que  las cosas son diferentes, pero la manera de vivir es muy distinta. Acá (en España) casi a diario salen a tomar café o vino con tapas, la gente saluda, está contenta y habla mal del gobierno, se queja pero es otra la situación en la que viven.
Nada más leemos las noticias de nuestro estado y vemos que los diputados crean una comisión cuando ya van en la segunda fosa de tres; van a ver y no entienden nada, todo es pura farsa, después de que han violado nuestros derechos y nos quitaron derechos adquiridos en la legislación pasada de la Ley de Participación Ciudadana. ¿Cómo les vamos a creer?. Entiendo los amarres partidistas, los he vivido muy de cerca, pero el entreguismo no se explica más que de una manera: los “cañonazos al estilo de Obregón” que les dan para que se callen; y todavía declaran y salen en público. ¡Qué poca vergüenza!, no entienden que el cargo les dura tres años, pero la vergüenza toda la vida.
A mí, en lo personal, me han decepcionado muchos de ellos de quienes pensé que tenían algo de positivo, pero la verdad es que dan pena, pena ajena.
El gobierno sigue con sus jaladas de reuniones, ahora de capital humano, pura farsa para lucirse, ese siempre ha existido. Juntando a las cúpulas no se soluciona nada, por eso los abuchearon a pesar de que todos los presentes eran acarreados, porque la gente está verdaderamente molesta; si quieren seguir viviendo en la mentira que sigan, pero que no crean que no sabemos de sus negocios ni del despacho de Polanco, que ahora pusieron en Yucatán –la calle-  y de los negocios que ahí se hacen en beneficio sólo de las autoridades. Claro que todos lo sabemos, lo que pasa es que con estos mediocres, vendidos y etc., etc. diputados nos han dejado a los ciudadanos sin los recursos jurídicos necesarios para defendernos, se han equivocado en muchas cosas, pero aquí se equivocaron en contra de quienes los elegimos porque fuimos a votar; no se han dado cuenta de la magnitud de sus actos porque los lambiscones y el poder les nublan el entendimiento. Los que hemos manejado poder sabemos de eso y de cómo si uno no se pone abusado se los comen los lambiscones, empezando por nuestros secretarios y jefes de prensa -y ahora de redes sociales-. Así se pierde como funcionario, pero acuérdense que el cargo es pasajero y la vergüenza será heredada por sus hijos a los que dicen que quieren, pero al parecer no tanto. ¿No cree usted?

 

Por: Teodoro lavín león / [email protected] / Twitter: @teolavin