Como ya lo hemos señalado, algo que el INE le debe a los ciudadanos mexicanos es el control del gasto de los pre y candidatos a puestos de elección popular; por lo pronto, a estas fechas hay algunos que ya han gastado más de lo que les tocará de las prerrogativas.
Hay entre estos precandidatos quienes hicieron su propio partido para poder ser candidatos, el problema es que ninguno tuvo una base firme en Cuernavaca y quieren llegar así a la joya de la corona que es la capital de Morelos.
¿Por qué llegar a Cuernavaca? Si lo pensamos, es medio estúpido querer gobernar la ciudad que está deshecha y nada funciona bien, que está endeudada y todo está mal, empezando por las instalaciones del viejo hotel que se ocupa como palacio municipal; así, vieja y fea, llena de baches y de deudas, sin alumbrado público, con cinco sindicatos en la comuna y con un verdadero problema en los servicios de agua, drenaje y contaminación en la belleza de sus barrancas. Entonces, nos preguntamos por qué quieren llegar a la alcaldía capitalina.
La mayoría de los que se apuntan ni son de aquí, así que no me digan que quieren mucho a la ciudad o que tienen raíces profundas en la misma; si vemos a muchos que, supuestamente, no tenían necesidad y llegan de segundones, y se olvidan de todo y sólo les importan los negocios. Hacían más por la ciudad cuando eran simples ciudadanos. Por lo que nos podemos dar cuenta, lo único que quieren es el poder político para ver cuánto dinero más nos sacan a los cuernavacenses.
Es ilógico que tantos estén tan empeñados en ello y no creo que sea para hacer una gran labor y después luchar por la gubernatura, como sueñan algunos de los fuereños. ¿Se habrán dado cuenta de que ya no queremos gente de fuera, que necesitamos morelenses, lo que les guste o no es algo indispensable, y que la votación puede de una u otra manera, después de las experiencias anteriores, ser definitiva para el voto de la población?
Algunos sienten que con dinero, regalando y dando y dando, van a llegar. ¿Si tanto dan, cuánto esperan llevarse?, porque, si no, no darían lo que no van a recuperar, ¿no cree usted? Hay ilusos que creen que nos chupamos el dedo, y estoy de acuerdo en que hay muchos cuernavacenses que no tienen ni idea de por quién votar, pero con la pulverización del voto veremos que la clase media puede ser importante para la definición de la elección, sobre todo si se logra que vaya en forma grupal con un candidato.
Hay 21 partidos más los independientes, hay de todo, desde los que son buenos exclusivamente para cargar un portafolio hasta los que “quieren sacrificarse” por la ciudad sin tener nada que ver con ella. Tendremos que ir haciendo una sinopsis de cada uno de los que sean candidatos, para ver qué han hecho de bueno y qué de malo, de dónde han sacado tanto dinero o de dónde lo sacan, porque podemos ver cómo muchos ya están desatados dando a diestra y siniestra, y lo malo no es lo que den, sino que de seguro piensan llegar a cobrarse luego con intereses.
Los excesos en los gastos de campaña son verdaderamente bárbaros, como lo estamos viendo, y el IMPEPAC sigue en una parálisis de pleito entre sus consejeros; y los pocos que quedan no saben por dónde empezar, nadie le pone atención al órgano electoral y, si se descuidan, se puede caer el proceso y tener un verdadero conflicto de inestabilidad gubernamental en el estado.
Hablan tan bonito del proceso que se nota que ni lo conocen ni saben qué pasa dentro del órgano electoral; si no tienen los hilos en la mano y los recursos para hacerlo, ni Batman podría hacer buen papel, eso es algo que ni diputados ni gobierno entienden, creen que pueden opinar hasta de lo que hay que gastar en un proceso y la verdad es que no tienen ni idea de lo que puede pasar en un evento con la complejidad de tanto partido y tanta gente inexperta.
Por lo pronto, desde la semana entrante iniciaremos un recorrido por los precandidatos, porque hay de todo y más nos vale estar informados; no nos vaya a salir el tiro por la culata como en la más reciente ocasión.
La situación en la ciudad está grave y el pleito entre los partidos todavía no llega directo a los candidatos; si las coaliciones no cuajan, la cosa va ponerse más difícil. En fin, hay que seguir observando en estos días, ya que las definiciones van a ser importantes y de ahí podremos juzgar de una mejor manera. Hay que estar pendientes, pero la pregunta se me hace recurrente y la reitero: ¿Para qué quieren los fuereños gobernar Cuernavaca? Hay que analizar las razones. ¿No cree usted?

Por Teodoro Lavín León / lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin


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