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No cabe duda de que quien no lee y no aprende de la historia está destinado a fracasar y a cometer los mismos errores que se cometieron en el pasado. En verdad no hay nada nuevo; estudiando e investigando en el Archivo General de Indias, me encontré con algunos documentos interesantes de la Villa de Cuernavaca durante los siglos XVI, XVII, XVIII que son parte de la historia de nuestra ciudad, cuando pertenecía al Marquesado del Valle de Oaxaca y era su capital.
Además de un interesantísimo mapa de la época y de varias de las nominaciones como villas de algunos de los ahora municipios de nuestro estado, encontré un pleito singular por la Alcaldía Mayor de la Villa de Cuernavaca en 1754, cuando se inició, y que nos muestra cómo el potencial de nuestra ciudad siempre ha sido el mismo.
El Rey de España, en los años cuarenta del siglo XVIII, designó como Alcalde Mayor de la Villa de Cuernavaca al Capitán José Jiménez de Zisneros (esta es la ortografía en los documentos de la época), quien ya ejerciendo ese cargo pidió permiso al Virrey en funciones para viajar con su familia al Reino de España en 1753 y salió de nuestra ciudad en un viaje que duró siete años, por lo que el Marqués del Valle de Oaxaca, por esa época Don Fabricio Cortes Piñateli de Aragón, le otorgó a Don Roque Bermúdez la Alcaldía Mayor de Cuernavaca, quien la administró mientras no le había llegado la noticia al capitán Zisneros, quien montó en cólera y de inmediato inició una querella, ya en el año de 1758 (como consta en el documento denominado “En el año 1758 José Jiménez de Zisneros con don Roque Bermúdez sobre la experiencia de la Alcaldía Mayor  de Cuernavaca).
El pleito comenzó en las cortes, de acuerdo a las dos piezas de autos y asuntos presentados por Joseph Jiménez de Zisneros a la Sala de Justicia de Madrid España, para que oyendo a las partes determine el punto tocante al agravio que supone le hizo el Juez Conservador del Estado del Valle de Oaxaca al haber puesto en posesión de Bermúdez la Alcaldía Mayor de Cuernavaca, esperando juicio de su título el Madrid 24 de abril de 1760.
Existe un documento con fecha 29 de abril de 1760 donde, frente a Manuel Fermín Sherz, Receptor y Residente en esa corte, se da fe del poder que don Joseph Jiménez de  Zisneros da a Simón Gómez Pérez, a Diego Alfonso Merino, a Francisco de Viscocozes García y Martín de Villanueva Flores para que, en su nombre y representación, lleven el juicio en la corte “provisto de para la Alcaldía Mayor de Cuernavaca en la Nueva España otorga y confiere todo su poder cumplido especial y  tocante del que se requiere sea necesario a Simón Gómez Pérez, para representar a mi propia persona en el recurso de apelación  sobre los agravios hechos por los mismos”.
Con ese poder empiezan las apelaciones ante los jueces y la Corte Real en la Nueva España (hoy México), por lo que de inmediato se inició la demanda en contra del Alcalde Mayor en funciones como consta en el documento que inicia Simón Gómez Pérez y presenta apelación en contra de los juzgados del Valle de Oaxaca para que cumplan con las ordenanzas.
El juicio se celebró en la Villa de Madrid del Rey, poniendo como testigo a Juan de Lovenzi, quien señala que el demandante -o sea Zisneros- no tiene ningún mueble, para poder mantener sin posibilidades, ni tierras; por ello, el 30 de abril de 1760, ofrece también por escrito el testimonio del capitán de Infantería Vicente Caponi  y presenta también al abogado Juan de Lorenzúa Hipólito de la Luna con los mismos argumentos, agregando a Fray Antonio Inclán, quien declara en forma similar.
Ese mismo 30 de abril de 1760, don Juan Gayón, del Consejo de Su Majestad, en vista de lo pedido, aprueba la petición y, al mismo tiempo, aprobó que se le defienda por pobre sobre los pleitos y causa, desde luego en Madrid.
Pero la respuesta de Juan Ferrer del Labinar señala que confirma la decisión del gobernador del valle de 20 de abril del pasado año y agrega “no haber lugar al parte pretendido, dando la razón al C. Roque Bermúdez”.
Juan Saiz de Quintanilla defiende al Marqués del Valle y entrega alegatos a favor, por lo que Simón Gómez Pérez solicita fecha para se lleven a cabo las determinaciones, señalando que los autos se hallan conclusos, ya que en las cortes reales el capitán tendría ventaja.
El 11 de mayo, el Consejo Real y Supremo de las Indias decidió dar la Alcaldía Mayor de Cuernavaca a José Jiménez de Zisneros tras su apelación; apelación a la que Bermúdez llama frívola y maliciosa, por lo que pide al Consejo no haga caso de ella, ya que alega que, con la muerte del marqués, sus derechos fenecen, a pesar de que el nuevo marqués es hijo del finado.
Como podemos ver, esta clase de historias sigue y constatamos cómo Cuernavaca siempre ha sido codiciada por el poder. ¡Pobre de nuestra ciudad!, con tanto potencial pero abandonada y en pleito constante entre el Gobierno del Estado y el Municipio. No cabe duda: no salimos de lo mismo; lástima que tenga tan mala suerte con las tan malas autoridades que le toca soportar. ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León  /   [email protected]   Twitter: @teolavin