Los perdedores son definitivamente los partidos tradicionales, ellos son los que perdieron la elección y desde luego la capacidad económica, ya que sus prerrogativas serán de acuerdo al número de votos obtenidos en la elección de los diputados de mayoría relativa, tanto federal como local; en la mayoría ganó Morena y los tres ex grandes partidos perdieron la mayoría y ahora estarán convertidos en mini partidos.
El PRI, que casi desaparece, se fue al cuarto lugar, al parecer ya lo recuperó el ex presidente de acuerdo con las noticias que señalan que Alberto Martínez González retomó la dirigencia estatal del PRI de manera pacífica, sin embargo no hubo diálogo de por medio con el actual encargado, Antonio Lugo Morales, porque llegó de manera repentina con un grupo de colaboradores; entró en la oficina de la presidencia y sacó las pertenencias del delegado. Entonces, mostró la documentación que lo acredita como el dirigente estatal avalado en una elección y en Consejo Político, y dado que nunca fue impugnado, sus derechos se mantuvieron a salvo.
Aunque al principio hubo rumores de que al menos 10 hombres habrían irrumpido con Alberto Martínez para apoderarse de la dirigencia y del inmueble priista, no ocurrió así, y de manera tranquila llegó a la sede estatal y explicó a quienes se encontraban allí que retomaría la Presidencia con el aval del CEN.
En ese momento no se encontraba el delegado en funciones de presidente, pero, una hora después, uno de sus colaboradores acudió a recoger sus pertenencias que habían sido colocadas en una caja.
No obstante, Alberto Martínez aclaró que no había ilegalidad en querer retomar sus funciones como presidente, y si hubiera estado el delegado, le habría explicado el porqué de su decisión; pero “hemos decidido asumir los trabajos del comité y hubo pláticas con el presidente René Juárez de que los derechos iban a estar preservados y yo regresaba a la Presidencia después del 1 de julio. No se había podido porque comenzó una etapa de impugnaciones, la cual continúa, aun así hemos decidido que ya era momento de hacer valer los derechos que estaban preservados”. No entendemos para qué regresa, después de que se dice en vox populi que se robaron el dinero de los operadores el día de la elección, que solo les dieron la mitad y se clavaron la otra mitad; con ese desprestigio, a que regresa.
Esperamos a ver qué pasa con el tricolor, pero si su presidenta invita a su toma de posesión a diputados como Paco Moreno, el PRI está perdido.
El PAN se está dividido en forma clara, los grupos de panistas se han convertido en tribus, como las perredistas, los tradicionales, los calderonianos, los foxistas y también con los que ahora tienen el partido quienes son los seguidores de Anaya.
La verdad es que el partido ha perdido el rumbo y después del pésimo resultado del pasado primero de Julio está verdaderamente mal; en Morelos perdió todo, solo logró tres municipios, después de que tenía altas expectativas como en Cuernavaca, donde Morena arrasó sin candidato, y así las cosas la dirigencia que estaba ya dividida, ya que es un secreto a voces que en lugar de apoyar al candidato a gobernador se dedicaron a ponerle piedras en el camino, en lugar de ayudarlo, y todo porque ellos querían poner un candidato que al parecer les iba a salpicar bastante en lo económico. Lo cierto es que esta desmadejado y habrá que esperar que primero a nivel nacional se decida qué grupo se queda con el poder y cómo se realiza la reconstrucción después estado por estado.
El PRD formó al parecer una fuerte estructura que solo le sirvió para llegar al tercer lugar en la gubernatura, perdiendo todo con excepción de cuatro municipios, pero que en realidad al ser el partido en el poder nos muestra que a pesar del gran gasto electoral durante la elección y los millones de pesos tirados a la basura en propaganda, ésta no permeó; el desprestigio del régimen y del ejecutivo es muy grande y los ciudadanos no quieren saber nada del partido amarillo; podríamos decir que había tres espectaculares del PRD por uno de cada uno de los otros partidos, lo que nos muestra el enojo de la ciudadanía; sus prerrogativas se irán al mínimo y el poder se les acaba en dos meses y se habla que a nivel nacional tienden a desaparecer.
Por lo que podemos concluir que ellos son los grandes perdedores junto con el PES y Nueva Alianza, que se tuvieron que ir al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación para tratar de conservar el registro, ya que el Consejo General del INE había acordado desaparecerlos.
Así las cosas la recomposición el otrora grades partidos está en chino, probablemente cambiarán de nombre, porque si no el regresar a la contienda como están les garantiza otro fracaso. ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León / [email protected]   Twitter: @teolavin

 

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