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Dice la enciclopedia que un maestro es alguien que ha estudiado magisterio y se encarga de la educación formal e institucionalizada de los niños de Educación Infantil, Primaria o Especial en escuelas o colegios. Algunos maestros pueden estar destinados en institutos de educación secundaria en programas de garantía social, educación compensatoria o apoyo a alumnos con necesidades educativas especiales, así como en centros de educación de personas adultas.
Un maestro se ocupará generalmente de la educación básica de los alumnos en edad de escolarización básica obligatoria de tres hasta los 16 años. Si estos alumnos tienen algún tipo de necesidad educativa extraordinaria, dicha edad puede intercalarse.
La titulación que un maestro debe ostentar para el ejercicio de su profesión es la de graduado universitario (dependiendo de los países, entre tres y cinco años de estudios superiores). Hasta hace unos años las escuelas universitarias de magisterio, en España eran denominadas Escuelas Normales, denominación que todavía se mantiene en Francia y gran parte de Hispanoamérica. El normalismo se originó en EU, y podría afirmarse que fue una solución al intenso analfabetismo existente. Se parangona con el médico descalzo en China.
Pero un verdadero maestro es mucho más que eso: es aquel que entrega sus saberes con quienes comparte la vida, a los que les trasmite el conocimiento y el ejemplo de vida; ése es el verdadero maestro, no nada más aquel que se para frente a un grupo, sino aquel para quien el repartir su conocimiento es parte fundamental de su ser.
Como sinónimo existen muchos términos: sensei, un título japonés para referirse a los maestros y figuras de autoridad, ya sean de artes marciales, o de alguna otra disciplina. Como sinónimo también gurú, un maestro en hinduismo, budismo y sijismo.
En algunas religiones y tradiciones espirituales se usa el término maestro para designar a los guías espirituales. En particular, se usa para aquellas figuras históricas que impartieron enseñanzas notables que perduraron a través del tiempo. Algunos ejemplos de estas figuras son Jesús, Buda, Mahoma, Confucio y Lao Tse, quienes además de ser líderes espirituales fueron maestros y dejaron enseñanzas. A menudo estos maestros tuvieron un grupo de religiosos que viajaban y vivían con su líder y maestro.
En varias artes y oficios como la Música, Arquitectura, Danza, Literatura, Pintura o albañilería, catadores y mezcladores de licores, etc., a aquel que produce obras que trascienden después de su muerte se acostumbra también llamarle maestro.
En algunas instituciones filosóficas y asociaciones filantrópicas, el término maestro se refiere a un grado simbólico, jerárquico, que también tiene relación con la trascendencia post mortem. Por ejemplo, en la masonería hay un grado de maestro, que no es muy distinto al grado académico del maestro que trasciende la muerte a través de sus alumnos.
En ajedrez, un Gran Maestro, es un jugador con grado sumo de habilidad en dicho juego. Un Maestro Internacional es un jugador que consigue un determinado Elo y cumple una serie de requisitos (obtención de normas). Ambos títulos son internacionales. Por debajo de ellos está el de Maestro FIDE y el de Maestro Candidato.
También el Maestro es un grado académico entre la licenciatura y el doctorado.
 El escuchar tantas alabanzas a los maestros en un solo día es totalmente una moda; el maestro en la tradición mexicana es el que cuenta con el respeto de la sociedad y no sólo el de sus alumnos. Anteriormente, el ser maestro en las pequeñas poblaciones era ser, junto con el cura, el ciudadano más importante de la población.
Por desgracia, este título se ha degenerado y se ha convertido la enseñanza en un negocio, un negocio con muchas aristas.
En fin, el ser maestro es un orgullo para quien transmite sus conocimientos, cuando esta labor se hace con convicción profunda. A esos maestros maravillosos sólo nos queda decirles: “Gracias”, porque nos han dado un cúmulo de saberes maravillosos. Yo puedo decir que he tenido la suerte de tener extraordinarios maestros y que, con el paso de los años, con muchos de ellos he logrado forjar una amistad.
En la celebración del Día del Maestro, los trabajadores de la educación salieron a marchar por las calles. Sin un festejo de por medio, los profesores exigieron un alto a los despidos por no evaluarse y mejores garantías para realizar su labor diariamente. Lamentaron el aumento del 3.5 por ciento directo al salario y el 1.9 en prestaciones, pues, aseguraron, no resuelve en nada sus carencias.
Ayer, los maestros desde las 10:00 horas se concentraron en la colonia Chipitlán, para allí iniciar el recorrido por la avenida Morelos, para llegar a la iglesia del Calvario y bajar hasta el Zócalo de la ciudad. Todos ellos con pancartas de protesta y en apoyo a la maestra Sofía Bravo, quien fue cesada de su cargo por no presentar ninguna de las cuatro fases de la evaluación de permanencia.
Según Alejandro Trujillo, del Movimiento Magisterial de Bases, a partir de que el Instituto de Educación Básica del Estado de Morelos determinó la destitución de la plaza de la docente Sofía Bravo, se inicia en el estado un gran movimiento de lucha para lograr su reinstalación y el pago de salarios retenidos.

Por: Teodoro Lavín León / [email protected] / Twitter: @teolavin