Sin lugar a dudas, las autoridades no entienden que los ciudadanos estamos hartos de la prepotencia y la manera grosera en que nos tratan. Que durante una semana hayan cerrado el centro con vallas para que nadie se atreva a pasar, es algo que a los ciudadanos nos tiene verdaderamente molestos, porque no sólo hay personas que necesitan llegar a su trabajo o quieren cubrir algunas de sus necesidades; algunos necesitamos pasar por allí para ir a ver a nuestros seres queridos enfermos. Pero eso nada les importa a los políticos que tenemos en Morelos, porque su estatura moral e intelectual es tan mediana que no entienden que la política se hace con los ciudadanos, con los que votan y que -les guste o no- son sus verdaderos jefes, los que pagan impuestos; esos que no dejan trabajar.
¿Por qué cierran las calles? Por el miedo que le tienen a los que los llevaron al poder; bien saben que están haciendo mal su trabajo y le temen a la reclamación ciudadana; si no, ¿para qué tanta seguridad? Cuando se tiene al pueblo conforme con la autoridad no se necesitan vallas, no se necesitan guaruras, la calidad moral de la autoridad es algo que se nota y aquí sólo podemos verla como perdida.
Y hacen el cierre para que el Ejecutivo vaya al Congreso, donde los serviles diputados -como en un virreinato- se agachan para que pase. ¿Con qué objeto, si al fin y al cabo puede llegar con su camioneta blindada y salir en ella sin que nadie lo moleste? Si acaso, como el día de antier, “sufre molestias” como las de los trabajadores jubilados que trataron de hablar con él, pero los bateó diciendo que no era el momento y que tendrían que ir a solicitar audiencia a otro lado.
El caso es que el supuesto informe nos quiere vender la maravillosa idea de que la seguridad ahora sí en dos años será la mejor de México; nos volvieron a meter hasta por los ojos la Beca Salario como la panacea y nos prometieron las grandes obras, esto sí creemos que lo harán porque obtienen grandes porcentajes. Pero de novedad positiva para la ciudadanía, nada. Lo que sí se marca es el inicio de la decadencia del régimen que empieza a ver el final, y los brillantes diputados tuvieron la maravillosa idea de poner un letrero que dice: “100 años de la Constitución de la República”, y gracias a ese maravilloso letrero ya quieren modificar nuestra constitución.
Fue sin sustancia el mensaje de la presidenta, sólo palabras sosas y vacías, sin la más mínima capacidad política; los discursos retóricos, engolados pero vacíos, sin sustento, sin una verdadera conciencia de lo que sucede en el estado.
Por lo pronto, el presidente de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios Turísticos de Cuernavaca (Canaco-Servitur), Alejandro Uribe García,  informó que las ventas de los comercios del centro bajaron hasta un 80 por ciento a consecuencia del cierre de las calles Mariano Matamoros, No Reelección, Arteaga (Iglesia de Tepetates), Morrow y Aragón y León.
Incluso, dijo que el “operativo de seguridad” provocó que trabajadores no llegaran a tiempo a sus fuentes de trabajo, debido a que los policías estatales impedían que ingresaran a las calles aledañas al recinto legislativo.
Ante esa situación, externó su rechazo y molestia por las afectaciones a la economía del primer cuadro, además de lamentar el despliegue de policías allí, mientras gran violencia se vive en otros municipios del estado como Temixco, donde una familia fue atacada por un comando armado y murieron tres personas, entre ellas un bebé de ocho meses de edad.
“La colocación de vallas metálicas para resguardar la sede del Congreso del Estado, ante posibles movilizaciones por el cuarto informe de Gobierno de Graco Ramírez Garrido, afectaron aún más las ventas de los negocios del Centro de Cuernavaca”, así se lamentó el presidente de la Asociación de Comerciantes ProCentro Histórico, Eduardo Peimbert Ortiz.
En entrevista, consideró que la decisión del Ejecutivo y Legislativo de cercar con cientos de policías del Mando Único el primer cuadro fue “excesiva” y acusó: “nunca fuimos informados del cierre de calles”.
Aunque el cerco se levantó al mediodía del martes, el líder camaral aseguró que al menos el 20 por ciento de los negocios establecidos en el primer cuadro permaneció cerrado, hasta que se abrió la circulación vehicular y peatonal; esto debido a que “no podían ingresar para abrir los comercios, porque los policías no dejaban pasar”.
Como podemos ver, esa es sólo la opinión de los líderes, pero los ciudadanos señalaron en varias ocasiones como intolerable la medida; sólo que a las autoridades les vale lo que opinen los ciudadanos, porque en medio de su egolatría dicen que todo lo hacen bien, pero en realidad la pura verdad es que están conscientes de que no es así. Sólo hay que recordar que los días del informe del Ejecutivo, que años atrás eran fiestas cívicas, ahora se hacen en lo obscurito, sólo entre la “familia feliz”.
Esto es lo que tiene hartos a los ciudadanos: el abuso del poder molesta y la ciudadanía está cansada de tanta inseguridad, tanta mentira y tanta prepotencia. ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León / [email protected] / Twitter: @teolavin

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