Hoy en día tan significativo para los que vivimos la matanza de Tlatelolco, no cabe duda que las cosas están cada día peor, escuchamos y vemos lo que nunca creímos que llegara en magnitud; en una reunión con el presidente del Partido Humanista nos señala el viernes pasado que a los diputados para no pasar el juicio político les dieron 7 millones de pesos a cada uno, que cada una de las votaciones las paga el gobierno a través del príncipe que es el que verdaderamente manda en el congreso; la señora que presume de presidenta gana 800 mil pesos por callarse y agacharse, claro no tenía nada y ahora es millonaria, así las cosas la situación es en verdad vergonzante, pues no es posible que funcionen así las instituciones gubernamentales.
Para que aprueben las leyes sobre las luminarias (se acuerda que al alcalde le ofrecieron 80 millones, al menos eso dijo en televisión) para esa ley y la de la basura a cada diputado le prometen tres concesiones a cada uno de cada ley, o sea seis de a 30 mil pesos mensuales por seis igual a 180 mil pesos mensuales por treinta años, así los ablandan y está esperando al final de la legislatura para aprobar esas leyes que son un monumento a la corrupción, tenemos que impedirlo, no sé todavía cómo pero no podemos permitir que nos sigan robando.
En contraste da mucho gusto encontrar a la gente más humilde ayudando, llevando despensa, comida, agua o lo que puede para ayudar a los damnificados por el sismo. La gente ha perdido la confianza en el gobierno, así que busca cómo hay que entregarlo, pero que llegue verdaderamente a los que se les debe de dar. Mire usted, al ir de compras el carnicero me dio 50 litros de agua para que los entregue en un albergue, fui al súper de los pobres, al alfi, y ahí le dije al gerente que si las rejas de madera no las ocupaba nos las regalara para los albergues, me dijo que las tenía que regresar al salir de la compra, un hombre se me acercó muy atento y me preguntó cuántas necesitaba, le dije que las que pudiera y me pidió el teléfono para la semana que entra entregarlas al albergue que haga falta; ese es el contraste que vivimos todos los días, unos robando, ensoberbecidos de poder, y los otros, los de la bola, los de menos recursos, ayudando a los que lo necesitan; no cabe duda que en mi ciudad y en mi estado hay gente buena, gente que ayuda con el único propósito de ayudar gente de todas las clases sociales, que como hormigas una por una va haciendo el camino de la esperanza de los que nada tienen.
Ahora tenemos que ponernos las pilas y estar pendientes cómo se va a gastar el dinero de la reconstrucción, porque es sumamente importante para regresar a la normalidad, necesitamos que un grupo de ciudadanos con prestigio garantizado sea quien lo supervise; pero o los lambiscones del gobierno que se dicen sociedad civil por un lado y cobran con la otra mano, porque una cosa vale diez y la compran en treinta y eso no se vale, porque se reparten la lana, como en el Paso Exprés nada más hay que ver quiénes fueron los proveedores, los que presumen de sociedad civil y se sientan junto a la autoridad a lambisconearlo, eso son los que enriquecieron con su complicidad corrupta la obra, por eso hay que cuidarlo con mucho ahínco, es para los que menos tienen, es para la gente que no solo perdió la vida de sus familiares sino todo lo que tenía.
Mientras unos no tienen que comer, no tienen techo, no tienen nada, porque todo lo perdieron, los otros están ya viendo cómo quedarse con una forma de seguir robando por treinta años, en verdad los contrastes son muchos, nada más véalos usted.
Todos los días podemos ver gente en las colonias, los albergues, y en los diferentes lugares donde hay mucha necesidad llevando hasta su ropa; me contó un amigo que su hijo a la hora de estar haciendo la selección de la ropa le decía: Que te duela papá, dale lo mejor que tengas, que te duela para ayudar a los que no tienen.
No cabe duda que los jóvenes nos han dado un ejemplo extraordinario, los he visto a las siete de la mañana llegar a la universidad con pico o pala o una barreta para irse a ayudar en las poblaciones y lugares que más lo necesitan, dispuestos  sin pedir nada y sin exigir nada más que todo mundo trabaje igual con sus caras serias y con una disposición inquebrantable, esa es la mejor de las esperanzas no la de los partidos, esa es una realidad que tenemos una extraordinaria juventud. ¿No cree usted?
Tenemos el gusto de informarle que hemos sumado fuerzas con el nuevo Centro Cultural Teopanzolco para ofrecer la temporada 2017-2018 de The Met: Live in HD comenzando el 7 de octubre con la ópera Norma de Bellini, no se lo pierda es un extraordinario espectáculo, ahí nos vemos.

Por: Teodoro Lavín León / [email protected]