Después del socavón del 12 de junio de este año, la parte central del Paso Exprés permanece cerrada mientras el tránsito a vuelta de rueda trata de llegar a su destino.
La irresponsabilidad de las autoridades es verdaderamente impresionante, después cuatro meses del accidente, de haber gastado dos mil doscientos millones de pesos, según ellos, atinar cuánto se robaron, pero el famoso Paso Exprés no funciona a la fecha, la parte de en medio está cerrada, a pesar de la necesidad de que se quiten las bardas que la separan y poderla usar como desfogue de la gran cantidad de vehículos que circulan en eses libramiento.
La absurdez empieza antes de entrar a Cuernavaca, viniendo de sur a norte, el puente que tardaron más de seis años en construir y que tiene dos carriles de ida y vuelta le cierran un carril para hacer la cola más allá de Burgos casi hasta el Tec de Monterrey, porque está cerrada la parte central de la obra millonaria que se tardó dos años y que no ha podido quedar bien, por los robos de los que la construyeron o de quienes se la ordenaron, una vez más la impunidad en toda su expresión permite que la corrupción sea la divisa de las obras de gobierno.
Pero regresando al cierre del centro del Paso Exprés la verdad es que le cierran más de un carril desperdiciándose dos de ida y dos de vuelta, por que lo que estaría reparado en un mes a la fecha no se ha podido reparar y no permiten que los camiones pesados circulen por la vía, entonces cómo es posible que después de gastar ese dineral que nunca veremos nosotros junto salgan con la estupidez de que los carros pesados no circulen, pues entonces qué caso tiene su construcción si no se puede usar como vía que libere el tránsito pesado de la ciudad, ¿dónde están nuestras autoridades? que solo han acusado como si ellos no tuvieran que ver, ahora fingen demencia y pasan los meses y los cuernavacenses y quienes nos visitan tienen que hacer largas colas para cubrir el espacio en el que se invirtieron más de dos mil millones de pesos y no sirve para nada, y la impunidad en toda su expresión se campea delante de nosotros sin que hagamos nada para exigirle al gobierno que cumpla con su obligación y que la corrupción por la que la vía no sirve al menos la reparen con lo que se robaron.
Pero no, no hay una autoridad que alce la voz, el gobierno del estado está más entretenido a ver con cuánto se queda del Fondo Morelos que de lo que sucede en el estado, las carreteras están deshechas ya no se puede circular por miedo a caerse en los enormes hoyos como los que hay en la carretera Cuernavaca-Tepoztlán, y nadie dice nada y la autoridad tiene la cara tan dura que todavía presume que ayuda a los damnificados; la autoridad municipal no existe, la ciudad está llena de hoyos, no se puede circular sin luz con un pésimo servicio de limpia que deja las banquetas más sucias de lo que uno puede imaginar, a donde los perros callejeros y los pepenadores revuelven las bolsas de basura que la ciudadanía deja para que las recoja el camión de la basura que pasa a veces o a veces no, pero que chorrea las banquetas dejando una capa negra como en la esquina de la nueva calle remodelada de Lerdo de Tejada y Comonfort, donde ya está negra de tanta suciedad, además de estar no mal sino pésimamente iluminada y con un servicio de agua que es un ejemplo de la corrupción y la impunidad en este estado en el que vivimos.
Las barrancas de la ciudad están siendo invadidas por la gente que de manera irresponsable hace a la mitad de las mismas una barda de piedra y encima le pone una loza para encontrar un espacio donde vivir sin que nadie les diga nada, los famoso usos y costumbres de las comunidades so abusos y costumbres que cuentan con ayudantías viven fuera de la ley sin que nadie haga nada por ponerlos en orden, los antros funcionan 24 horas de jueves a domingo sin pagar impuestos y vendiendo bebida y droga con la impunidad que caracteriza a este gobierno.
El desorden y la falta de autoridad es palpable, los tamarindos no sirven más que para extorsionar a todo el que se deja y sobre todo si tiene placas de fuera de Morelos, el caos es la vida en Cuernavaca, la ingobernabilidad es un hecho y la autoridad nada más viendo qué se lleva en el ‘año de hidalgo’ de la legión extranjera, lo que ya nos tiene hartos a los morelense, queremos Morelos para los morelenses, ya es hora. ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León / [email protected] / Twitter: @teolavin