Últimamente la situación política de gobernabilidad se le pone cada día más difícil al gobierno estatal y su solución de prender arbolitos con foquitos de colores en todos lados al parecer no es la óptima.
La ciudadanía anda inquieta, primero por las precampañas, que cada día se salen de control cuando tenemos una institución electoral que, a pesar de los años, no aprende y sigue dando palos de ciego en lo que a su responsabilidad se refiere.
Hay que agregarle un desorden en todos los rubros, como la circulación o movilidad que cada día es más difícil; está más complicada porque no hay quien ponga de acuerdo a los transportistas y, al parecer, no hay manera en que puedan poner orden en la manera de distribuir, ordenar y mejorar el transporte en la ciudad capital, su zona conurbada y el estado. La inutilidad de los ahí responsables es patética.
No funcionan los servicios para los ciudadanos y cada día nos cuesta más cualquier trámite y hay la imposibilidad de sacar adelante los negocios establecidos por la falta de seguridad, que no permite crecer pues se invierte tiempo y dinero en estar pendientes de ver cómo nos movemos para no tener momentos desagradables.
Los antros de vicio crecen de manera desmedida y no hay nadie que los controle. La venta de alcohol y de muchas otras cosas están libres en el mercado y cada quien hace lo que puede; violan las leyes y reglamentos con la mano en la cintura y, desde luego, no hay nadie que los ponga en orden.
La policía está para todo, menos para evitar el delito; tenemos una policía reactiva y no una que sirva para prevenir el delito. Vivimos verdaderamente pendientes de que no nos asalten o nos roben en cualquier lugar. La situación es grave y la diferencia entre ricos y pobres se hace cada día más grande, antiguamente y siempre ha existido una brecha económica, pero ahora es un desfiladero. Y lo peor es que nadie entiende y nadie hace nada para detener este deterioro que vivimos en nuestra vida diaria.
Ahora el problema de Temixco crece y ya la Comisión Nacional de Derechos Humanos ha decidido atraer la queja de los familiares, que dicen lo contrario que las declaraciones oficiales, y busca proteger a base de medidas precautorias para proteger a familiares de las víctimas, pues la autoridad estatal desatendió la petición.
Nos guste o no, no podemos dejar de señalar el hermetismo existente por parte de las autoridades de la Comisión Estatal de Seguridad Pública, que ha utilizado los medios a su alcance para desmentir y dar una historia al parecer muy diferente a la de los familiares de las víctimas; de ahí la escasa información y mucha desinformación sobre los hechos ocurridos el pasado 30 de noviembre, que ha creado una de las situaciones más difíciles de los últimos tiempos, donde las contradicciones son continuas.
A través del oficio CDHM/SE/V3/061/295/2017, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ejerció la facultad que le da la ley de atraer la queja sobre el caso Temixco, en donde fueron privadas de la vida seis personas. Por su parte, después de un silencio incómodo, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos emitió un oficio para que las autoridades estatales pudieran otorgar mayor información al respecto.
La resolución de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, con fundamento en lo dispuesto por el artículo 102 apartado B de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y artículo 6 fracción XV de la Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, ésta decidió atraer la queja, misma que hasta la fecha no ha sido ratificada por los sobrevivientes de la masacre.
Por lo que el oficio dice a la letra: “Esta Comisión de Derechos Humanos solicitó los informes correspondientes y la aplicación de las medidas precautorias a efecto de garantizar la seguridad de los familiares de las víctimas, medidas que fueron atendidas y contestadas por la autoridad municipal, no así por la autoridad estatal”.
Para continuar la comunicación oficial: “Estamos seguros de que, dada la existencia de una infraestructura de recursos humanos, materiales y técnicos con los que sí cuenta la CNDH, el asunto se atenderá con la eficacia y eficiencia que se amerita”.
La CNDH señaló que será la Primer Visitaduría de la CNDH, bajo la titularidad de Ismael Eslava Pérez, la responsable de atender la queja correspondiente en el organismo nacional defensor de los derechos humanos, lo que en definitiva cambia el panorama que hemos estado viviendo en los últimos tiempos en Morelos; la decisión de la comisión pone en entredicho la información oficial, y a pesar de que la prensa nacional no se ha visto tan entusiasmada con el caso y que se han dado muchas entrevistas, que a la luz del conocimiento sabemos que son pagadas, podemos ver que por más que en el gobierno han tratado, no se ha podido detener el escándalo que una vez más pone a Morelos en la nota roja.
¡Qué tristeza!, seguimos cada día para atrás como los cangrejos. ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León /  [email protected] / Twitter: @teolavin