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La inseguridad sigue con toda fuerza en nuestro estado, los muertos se multiplican todos los días y ahora ya van más de 350 muertes violentas en los primeros ocho meses del año. Lo que fuera lema de campaña del actual ejecutivo, fue en verdad una mentira más de las muchas que escuchamos a cada momento en este régimen, en el que somos primer lugar en corrupción, y uno de los primeros en crímenes de alto impacto; en robo de casa habitación, creo que siete diarios en una sola colonia y, extrañamente, en la que roban no pasa la policía en todo ese día.
Pero las cosas cada día están peor y seguimos con puras estupideces y promesas que no se cumplen y que no hay tiempo ya de que cumplan porque están hechas de ocurrencias, como eso de que vendrán maravillosas industrias de Japón, pues no existe en este gobierno la planeación estratégica con la que se planee el desarrollo; sin este elemento de la administración pública, será imposible que se dé un desarrollo adecuado, por lo que sólo son palos de ciego en diferentes empresas que, sin la infraestructura necesaria, no podrán crecer y asentarse en el estado adecuadamente.
Qué no diéramos porque en verdad sucediera; pero, como podemos ver, después de un año de las empresas chinas ni sus luces; fueron puras declaraciones alegres para justificación de viajes que más parecen turísticos que de trabajo, y en tres juntas y dos reuniones inventan cuentos chinos. Ni modo, la burra no era arisca, la hicieron, y ahora no les creemos; y queda el hartazgo a la corrupción y la impunidad en que vivimos.
Estamos cansados, pues no pueden ni planear en el municipio una feria de Tlaltenango adecuada. A una pobre vecina le tiraron 40 metros de barda y ahora sólo se echan la pelota entre autoridades y le prometen todo, pero a la hora de la hora, nada es lo que hacen. El tránsito, de por sí malo, es un caos porque no está planeado. ¿Para qué presumen de que meterán al gobernador al bote, cuando no pueden ni organizar la vialidad de algo que sucede año con año? Ahora está peor y las colas son de horas, y los pobres que viven en los alrededores, aunque salen con más de media hora de anticipación a su costumbre, llegan tarde a sus labores.
Estoy en defensa de las tradiciones morelenses, pero hay que poner un poco de cuidado y hacerle menos difícil la vida a los ciudadanos; al menos esa debería ser la intención de los servidores públicos.
Seguimos viviendo bajo gobiernos que sólo vienen a servirse y no a servir, y a hacerse ricos a costa de los morelenses. Y, la verdad, ya estamos cansados. Hay que echar fuera del estado a esa lacras que se roban todo lo que pueden, que viven diciendo mentiras y creen que se van extender en el poder. No sé dónde está la sangre de Zapata y somos manejados –en el estado donde él pagó con su vida- por puro miembro de la “legión extranjera”, que llegan para salir llenos de contento con su cargamento, porque los partidos políticos sólo le hacen al cuento de que acabarán con la corrupción.
Por eso debemos unirnos, ciudadanos, para acabar con esta situación los que nacimos y los que escogieron vivir aquí con su familias; nosotros somos los que debemos sacar a patadas a ésos que sólo prometieron y no cumplieron. Ya estamos hartos de ver cosas como la basura en la ciudad; es impresionante observar esquinas llenas de bolsas de desperdicios que pepenadores y perros riegan alrededor de éstas, porque nunca llega la recolección de basura. Y lo que podría ser un negocio para el Ayuntamiento y un beneficio para la ciudadanía, es un negocio de particulares en el que están involucrados funcionarios municipales y sus prestanombres.
El agua en SAPAC no sólo es un robo. Con lo que cobran violan la ley, ya que el precio del agua está especificado en la propia legislación, pero no lo cobran mensualmente para que, al ser más el consumo bimestral, apliquen una tasa superior por litro. Son rateros y cínicos, creen que no leemos las leyes y los ciudadanos no sabemos cómo nos estafan; el servicio es pésimo y tienen al norte de la ciudad sirviéndole agua contaminada con gasolina y solo una vez a la semana; mandando “pipas” que no le alcanzan a los usuarios. Pero, eso sí, exigiendo el recibo de pago para darles media “pipa” a los pobladores. ¿Por qué no aplican el estudio de “Morelos Rinde Cuentas”. ¿No cree usted?
AL DIRECTOR del C5 le pido que intervenga bien mis teléfonos, porque lo hace tan mal, a pesar de tener millones de dinero en equipo que pagamos los morelenses, que así como no detienen delincuentes más que de vez en cuando -de acuerdo a su programa- dejen que uno pueda hablar por teléfono, porque no permiten entrar ni salir llamadas y, francamente, mejor dedíquense a perseguir delincuentes, que para eso les pagamos, ya que hay muchos delincuentes y se multiplican cada día; y déjennos en paz a los ciudadanos. Por mí no se preocupen, lo que digo lo escribo y lo hago público aquí todos los días, ¿así que para qué tanto espiar?  Y si lo hacen, háganlo bien, no les vaya a pasar lo que al ex gober de Puebla. ¡Qué poca!  ¿No cree usted?

Por Teodoro Lavín León

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