La inseguridad está a todo lo que da y continua creciendo a pesar de que mucho se habla de que baja, la verdad es que no y eso no podrá llevarse a cabo si el gobierno no cumple con toda su responsabilidad.
Nada más les platico que el fin pasado junto a la casa de ustedes invadiendo la banqueta se abrió un bar el cual vienen lo cierran pero se ve que quienes lo administran desde afuera son bien poderosos pues lo vuelven abrir después de la parafernalia que armaron con patrullas del gobierno, de la Guardia Nacional y del Ejército se llevaron a los que los administran, la familia de éstos asustada huyó pero a los veinte días regresaron tan tranquilos a volver abrir y a continuar con el desorden, no tienen ningún control no hay sana distancia, ni nadie usa mascarillas, funciona toda la noche y ni quien le diga nada, pero como no va a ser así si la policía es la primera que lees tiene miedo.

Resulta que un comensal borracho se paró frente a la puerta de mi casa y no podía salir y no se quería mover, hablé al segurichat que no es más que una farsa, me pidieron datos y me advirtieron que le iban a avisar a la ronda porque era zona de usos y costumbres, o sea que la policía primero les avisa a los hampones para que se muevan, si vienen por ellos, y desde luego cuando llegan ya no están; así cómo no vamos a vivir con un aumento de la delincuencia cada día, si la policía en lugar de controlar los lugares donde hay más ilícitos los fines de semana le tienen que avisar a la ronda - que es anticonstitucional y se dedican a abusar de los pobres ciudadanos- y que muchas veces son los mismos mañosos que los rateros.

Desde luego en cinco minutos el carro que no dejaba entrar ni salir desapareció porque son parte de lo mismo.

En verdad no es posible lo que vemos todos los días, la autoridad les tienen miedo a los usos y costumbres, las ayudantías de acuerdo a la constitución, no son más que organismos auxiliares, parece que no conocen la Constitución y las famosos guardias son una manera en que los ayudantes estafan a sus paisanos de manera singular, lo grave es que la policía esté plegada a ellos, con razón no dan una con la delincuencia, si les avisan antes.
Miren nada más esta nota de la queja de los choferes del servicio público: Pablo trabaja como conductor de Uber, un servicio de transporte que se ofrece por medio de una aplicación de teléfono, y señaló que por la emergencia sanitaria el servicio bajó hasta un 80 por ciento, pero la plataforma ofrece a los conductores otras formas de apoyo, como retos que consisten en realizar cierto número de viajes para ganar un premio económico.
Para compensar a los conductores afectados por la pandemia, dijo que la plataforma ofrece diferentes formas de apoyo, como el reto que lanzó esta semana, el cual consiste en que cada socio debe realizar 45 viajes en tres días para ganar un premio de 600 pesos.

En lo que respecta a su trabajo, refirió que además de que hay pocos clientes, los conductores se han visto afectados en su economía porque los viajes cada vez son más económicos. Por ejemplo, de un viaje que antes se cobraba en 98 pesos, hoy la plataforma puso una tarifa de 55 pesos.
Sin embargo, denunció que el mayor problema que enfrentan los conductores de plataformas son los asaltos y el robo de vehículos en casi todo el estado. Al respecto, contó que hace unos meses estuvo a punto de ser asaltado por dos mujeres que pidieron el servicio de manera normal en el municipio de Xochitepec, pero cuando llegaron a una zona alejada una de ellas sacó un cuchillo para intentar quitarle sus pertenencias, pero no lo logró.
En Cuernavaca la colonia más insegura es la Lagunilla, porque tiene calles oscuras y angostas que se prestan para que los amantes de lo ajeno asalten a los conductores de plataformas y a los repartidores de comida.
“Por la contingencia trato de no cancelar los servicios, pero cuando me tocan a estas colonias antes de llegar al lugar les hablo por teléfono, analizo bien a las personas. Además, los vengo cuidando por el retrovisor y en la menor sospecha detengo el carro”.
Así sucede con los transeúntes que tienen que caminar por los lugares solitarios, tienen que ir cuidándose de todos lados pues en cualquier esquina les brinca un asaltante.
Las cosas están pesadas y con la falta de empleo se pondrán peor y con la actitud de la policía pues los que vivimos en el norte estamos jodidos por decir lo menos, eso si para cobrar impuestos el gobierno para eso sí está bien puesto. ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León / lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin