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Por fin el fiscal dijo ‘esta boca es mía’ y, al término de la diligencia en el panteón de Las Cruces, en el poblado de Tetelcingo, municipio de Cuautla, señaló que se tendrán las bases para conocer la verdad de cada caso; se corregirán los errores o actos contrarios a la ley en el proceso original de inhumación y se aplicará la justicia cuando así corresponda.
Todo eso está muy bien, ¿pero por qué no dieron a conocer esos datos desde el principio? La verdad no se entiende porqué todo lo hacen en secreto, cuando si las cosas fueran como dicen, al hacer un balance del proceso de exhumación de 116 cadáveres según los reportes, con los que se cuenta; no entendemos que no hayan informado desde un principio.
Tuvimos que llegar a ser nota nacional e internacional para que, a una semana del inicio de los trabajos, el Fiscal General del Estado explicó que en la mayoría de los casos las muertes se debieron a situaciones en las que no se buscaba imputar a nadie, ya que fueron decesos por enfermedad; accidentes como caídas; suicidios y otros motivos aún por determinar. Si esto es cierto ¿por qué no decirlo antes?; decía mi suegro ‘piensa mal y acertarás’, y quizá en este caso tenga razón, porque esconden información que no es calificada.
El fiscal señaló que en las investigaciones, donde se presuman hechos delictivos y que exista alguien imputable, se contará con más elementos para dar con el o los responsable y aplicar la justicia.
Recordó que, según los registros, hay 11 casos donde los finados están en calidad de desaparecidos y no tienen su carpeta de investigación. A cada uno de ellos se le abrirá la correspondiente conforme a derecho (tres de ellos provienen de facultades de medicina de universidades a las que en su momento fueron donados).
La mayoría de los cuerpos en esa circunstancia se ubica en la segunda sección de la fosa en el panteón referido, donde, a partir del pasado lunes 30 se comenzó con la recuperación. Hasta el sábado 28, sólo 53 cadáveres habían sido ya exhumados, se había obtenido de cada uno su muestra genética y, posteriormente, habían sido inhumados con toda dignidad y en apego a la ley en el panteón Jardines del Recuerdo, también en Cuautla, señaló el funcionario público.
El fiscal subrayó que, desde su llegada, se ha transparentado toda la información disponible y se ha hecho público todo lo que legalmente está permitido en el caso Tetelcingo, con lo que familiares de víctimas, organismos vigilantes de los derechos humanos y la población en general, tienen la certeza y conocimiento de los avances. Lo que habría que preguntarles si están de acuerdo a los familiares de las víctimas que no coinciden con esa aseveración, que se dicen “hechos a un lado” y están molestos por conocer hasta ahora esta información.
Fue específico al decir que, previamente, la Fiscalía General del Estado obtuvo 88 perfiles genéticos para confronta con otras bases de datos, sin que hasta el momento se haya encontrado alguna coincidencia. Igualmente, se identificaron 13 cuerpos a través del sistema AFIS (programa informático que permite la captura, consulta y comparación automática de huellas dactilares) y siete a través de testigos u otros medios.
Confió en que los trabajos que encabeza la Fiscalía que él dirige continuarán de manera coordinada con las demás instancias que coadyuvan en la diligencia. Una vez terminada la misma, y obtenido el total de muestras genéticas, éstas comenzarán a correrse por cada uno de los equipos participantes (Procuraduría General de la República, Policía Federal Científica y Universidad Autónoma del Estado de Morelos, además de la Fiscalía General del Estado).
En un proceso que puede alcanzar los seis meses, al final se tendrá el perfil genético de cada una de las 116 personas inhumadas en el Panteón Jardines del Recuerdo, y se ampliará la posibilidad de hallar coincidencias con los bancos de datos que posean los equipos participantes en la diligencia en Tetelcingo, así como otras que pueden ser de las distintas entidades del país.
Hasta aquí todo está muy bien, ¿pero qué hay de cierto cuando dicen que son más de 150 los cadáveres en esas fosas? El esconder la información siempre da esta serie de problemas; ojalá que todo se aclare, pero si es necesario que quede muy claro quién es el responsable, porque una orden de este tamaño no la toma un funcionario de segunda. Y desde luego hay que aplicarle la ley a ese responsable. ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León /  lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin