La remoción del fiscal de la Fepade se ha convertido en un asunto político que en verdad, desde mi punto de vista, es inútil. Pero aquí la historia.
Esa remoción del fiscal especial para los delitos electorales, Santiago Nieto Castillo, ha traído al país, y primordialmente en los círculos políticos, reacciones que en verdad nos hablan del porqué ya se acabó el sistema político mexicano.
La remoción, de acuerdo con el procurador interino de la nación, se dio porque Alberto Elías Beltrán falta al código de conducta de la Procuraduría General de la República, sin dar más detalles.
La decisión, informó la PGR, se da apegada a la Ley orgánica de la dependencia, al artículo 137 de su reglamento y a la Constitución, que prevé esta facultad de remoción al titular o a quien actúe como suplente en el cargo.
La PGR reitera su compromiso de vigilar que las actuaciones de los servidores públicos sean apegadas a la legalidad y ética institucional, así como a las disposiciones de las investigaciones del Sistema Procesal Penal Acusatorio, protegiendo en todo momento los derechos humanos de la sociedad en su conjunto.
Santiago Nieto fue designado como titular de la Fepade por el Senado el 19 de febrero de 2015, para desempeñarse en el cargo hasta el 30 de noviembre de 2018, por lo que aún le quedaban 13 meses como fiscal.
El miércoles pasado, Santiago Nieto reveló a un diario capitalino cómo el ex director de Pemex, Emilio Lozoya le envió una carta para evitar que se le inculpara en el desvío de recursos para el PRI durante la campaña del 2012.
La dependencia abrió en agosto una carpeta de investigación para aclarar si una parte de los diez millones de dólares que habría recibido Lozoya en sobornos, por parte de la compañía brasileña Odebrecht, fue destinado a financiar al PRI.
Por lo pronto, los senadores de oposición cuestionaron la destitución de Santiago Nieto como titular de la Fepade, ya que corresponde al Senado objetar o ratificar, en un plazo de 10 días hábiles, a quien desempeña el cargo, según lo establece la Constitución en el artículo 103 numeral IV.
El propio Nieto Castillo afirmó en su cuenta de twitter que acudirá al Senado, en términos de la Constitución; por su parte, el coordinador de los senadores del PAN, Fernando Herrera, subrayó que el gobierno tiene que dar una explicación puntual por la remoción del fiscal, quien se convirtió en funcionario incómodo por haber actuado contra personajes ligados al PRI en las elecciones de los estados de México, Coahuila, Nayarit y Veracruz.
A su vez, el sub coordinador de la bancada del PT-Morena, Miguel Barbosa, se limitó a decir que la destitución de Nieto Castillo se inscribe en un conjunto de hechos irregulares que pronto irán corroborándose.
La senadora y coordinadora del PT, Dolores Padierna, recordó que el fiscal que fue destituido lleva casos emblemáticos de corrupción, vinculados a los comicios, y presunta triangulación de recursos públicos, como el de OHL en el Estado de México, o el del ex Gobernador de Chihuahua César Duarte, acusado de desviar recursos de la nómina del estado a la campaña del PRI.
Todo esto teniendo en cuenta que Santiago Nieto también tenía a su cargo la investigación en contra del ejecutivo morelense por la retención de las despensas para los damnificados.
La verdad es que tenemos que ser muy claros y la experiencia nos dice que, si bien es importante la función de la Fepade, ésta no ha dado pie con bola para hacer algo que verdaderamente haya cambiado el rumbo de una elección.
Esta fiscalía nació con una extraordinaria mujer: María de los Ángeles Fromow Rangel, quien puso todo de su parte para darle la importancia que debería tener, pero después la fiscalía se volvió anodina y lo cierto es que no ha dado a través de su historia nada que realmente tenga que ver en la definición de alguna elección, por lo que en verdad se me hace demasiado oportunista el escándalo que han hecho los partidos políticos, porque la verdad puede verse que es algo coyuntural.
La Fepade, electoralmente, en verdad no ha tomado que yo recuerde una determinación importante en lo que respecta al resultado de alguna elección y, en lo personal, se me hace una dependencia de buena fe, pero que en realidad no modifica el panorama electoral de ningunos comicios.
Así que no entiendo por qué tanto escándalo, ¿cuando en verdad se podrá investigar algo importante en esa fiscalía?, al parecer, históricamente, no ha sucedido. Así que ¿para qué tanto brinco?, estando el suelo tan parejo. ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León / [email protected] / Twitter: @teolavin

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