Entender lo que es falta de respeto tiene que ver con lo que sientes por aquéllos con los que convives, con los que tienes cerca o a los que gobiernas. Y el día de hoy tuvimos una de las muestras más claras de lo poco que los ciudadanos le importamos al gobierno local: el pasado domingo por la noche se publicaron en las redes sociales, con el ostentoso título de Ecozona, dos avisos que decían que al día siguiente se iniciarían los trabajos en la calle de Gutenberg y una parte de Matamoros, y de Morrow a Lerdo de Tejada exclusivamente, lo que nunca explicaron fue cómo serían los cambios de circulación alrededor, por lo que quienes vivimos en el primer cuadro de la ciudad tuvimos que dar varias vueltas para poder llegar a nuestros domicilios. ¿Por qué? Pues muy fácil, por la falta de respeto que el Gobierno del Estado nos tiene a los ciudadanos.
Mire usted: así como las casas se construyen sobre bases firmes, de igual modo se cimientan las bases familiares y las sociales. Estas últimas radican en la manera en que se crean los lazos con el otro, visto como un par, en una relación que requiere principalmente de respeto.
“El respeto es una de las bases que consiste en valorar a los demás, considerar y reconocer la dignidad de cada persona como tal; es el reconocimiento de los derechos que son innatos a todos los seres humanos. Es, por lo tanto, la esencia de las relaciones humanas y de la vida en comunidad”, esto dijo a este medio la licenciada Florencia Torzillo Álvarez (MN 30624), coordinadora general de INEPA (Instituto de Psicología Argentino).
El respeto es, por lo tanto, un derecho y también una obligación. Es un derecho porque todos podemos y debemos exigir un trato de los demás acorde con nuestra dignidad como personas. Y también es una obligación, ya que nosotros también debemos actuar de la misma manera con los demás.
Entonces, ¿por qué una persona es capaz de faltarle al respeto a otra y sin sentir tan sólo un poco de culpa al hacerlo? “Porque hay algunas actitudes, en ocasiones muy enraizadas en el ser humano, que hacen que éste no trate con el debido respeto a los demás”, señaló la licenciada Torzillo, y definió como ejemplos de falta de respeto “el egocentrismo y la soberbia”.
“Cuando alguien considera que todo va a girar en torno a sí mismo, es inevitable que tienda a despreciar a los demás y, por lo tanto, que no los trate con el respeto que merecen”, agregó la psicóloga, y añadió a los ejemplos: “La intolerancia: nadie puede esperar que todo el mundo piense y actúe como uno mismo. Muchas personas no aceptan al que es diferente por el simple hecho de serlo y, en ocasiones, lo tratan de una manera despectiva. La ausencia de valores hace que las personas basen todas sus actuaciones en conseguir unos objetivos materiales y en satisfacer sus propios deseos o caprichos sin respetar a los otros. Las carencias educacionales hacen que muchas personas no sepan guardar las normas básicas de convivencia”.
También refiere que eso suele ocurrir por “orgullo y soberbia, y todas las razones antes mencionadas. Alguien puede pensar que posee una dignidad superior a la que realmente le corresponde. En consecuencia, esta persona algo susceptible exigirá un trato y un respeto excesivos, faltando al respeto a quien le parezca que se lo merece. Por esto la culpa no existe en estas personas”.
Que el irrespetuoso actúe de esa manera es “culpa” del núcleo familiar porque éste “es el centro más pequeño de la sociedad y gran parte de nuestras dificultades comienzan ahí, en la familia. Si los padres no disciplinan a sus hijos, éstos se vuelven irrespetuosos en menor o mayor medida”.
O sea que si esos hijos tienen una formación sólida con principios morales y éticos –si en el núcleo familiar se escuchan y poseen una buena comunicación, no se descalifican ni se hieren, no se insultan ni se humillan–, en donde el respeto a los demás sea el principio entre ellos y hay amor, “se aprende a tener respeto hacia el otro y eso después se lleva a cualquier relación fuera del ámbito familiar”.
Por lo que podemos concluir de manera más clara que el afecto y el respeto, son inexistentes uno sin el otro.
Aquí podemos ver cómo los morelenses, y de modo muy especial los cuernavacenses, le valemos nada a las autoridades estatales, que hacen su labor cegadas por la soberbia del poder. ¿No cree usted?
Amigos de la Música presenta, en su Temporada de Ópera 2017-2018, “Tosca” de Giacomo Puccini el sábado 27 de enero de 2018, a las 12:00 del día, en el Centro Cultural Teopanzolco, en pantalla de alta definición y en forma directa desde el MET de Nueva York. Director: Andris Nelsons. Elenco: Kristine Opolais (Tosca), Jonas Kaufmann (Cavaradossi), Bryn Terfel (Scarpia), Patrick Carfizzi (Sacristan).
Lo esperamos para presenciar ésta que es uno de los más famosos y aclamados dramas operísticos con algunos de los mejores intérpretes.

Por: Teodoro Lavín León /  [email protected] / Twitter: @teolavin