Todos estamos conscientes del robo que ha sido para los mexicanos y los morelenses el ya famoso Paso Exprés y la gran farsa que el gobierno ha hecho alrededor del accidente del pasado 12 de junio, en el que murieron dos personas, padre e hijo, por la negligencia de las autoridades de protección civil.
La bolita se la echaron de manera hasta poco política el gobierno estatal, el municipal en menor grado y el gobierno federal.
Las mentiras son la base de las declaraciones gubernamentales. El delegado en ese momento de la Secretaría de Comunicaciones y Trasportes fue un hombre irresponsable y además ignorante de la función que le consiguió el ejecutivo local, a pesar de que éste lo niegue; los amigos del ex delegado lo confirman y lo señalan a voz en cuello; él fue la tercera víctima con razón, ya que su ignorancia soberbia e irresponsabilidad provocó dos asesinatos. Pero sólo lo mandaron a su casa y nadie fue capaz de pedirle cuentas; eso es impunidad y es algo con lo que tenemos que acabar para poder salir adelante.
Por su parte, el irresponsable secretario de Comunicaciones y Transportes de este país también hizo como los avestruces y escondió la cabeza para que no se la cortaran; y desde luego no solucionó nada y solo hizo declaraciones exculpatorias con un cinismo impresionante.
El gobierno estatal le echó la culpa al federal, cuando él era el encargado de supervisar la obra, pero en esas construcciones de más de dos mil millones de pesos -el doble de lo proyectado- el dinero se reparte en forma impresionante y nadie sabe y nadie supo; así que la supervisión es algo que se tapó, nadie habló y con el control gubernamental estatal se acalló a las voces de aquellos que le marcaban su responsabilidad. Otro de los responsables es el Ayuntamiento de Cuernavaca y su presidente, ya que ellos también tenían la obligación de supervisar y desde luego no hicieron nada, y a la hora de las responsabilidades hicieron mutis sin decir absolutamente nada.El chistecito es que más de dos mil millones de pesos se tiraron a la basura y dejaron un libramiento mal hecho que acabó con muchísimos árboles que embellecían y daban oxígeno a esta ciudad; pero como a todos les tocó su tajada, nadie dijo nada y sólo se echaron las culpas, pero a pesar del superfluo gasto nadie fue encarcelado o al menos devolvió el dinero. Por supuesto que no son todos unos hampones, por eso tenemos que cambiar, pero no con la clase política podrida que tenemos. Necesitamos la participación de nosotros los ciudadanos.
Por ello son atinadas las declaraciones del presidente de la Barra de Abogados del Estado de Morelos, Miguel Ángel Rosete Flores, quien fue muy claro al señalar que ya no deberá haber más simulación en las dependencias encargadas de tomar las determinaciones sobre quiénes son los responsables del ya icónico socavón, como la Procuraduría General de la República, la Secretaría de la Función Pública y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, ya que, como señaló, nosotros los ciudadanos morelenses seguimos en espera de la justicia, de que haya sanciones efectivas contra los funcionarios y ex funcionarios que incurrieron en actos de omisión, negligencia y corrupción en la construcción del Pasó Exprés.
Porque sin duda omisión, negligencia y corrupción existen en los tres niveles de gobierno, ya que no es aceptable que una obra de ese tamaño y con esa cantidad de recursos dé un servicio tan malo como el que presta a medias el Paso Exprés; y que ahora, al reabrirlo después de seis meses, todavía lo anuncien con bombo y platillo sin explicar quién fue el responsable del socavón y quiénes deberían pagar las reparaciones. ¿O una vez más, como siempre, pagaremos los morelenses porque ellos se lavan las manos?
Por esto, el presidente de la Barra de Abogados agregó “que pese a la espera prudente para el desahogo de los procedimientos administrativos y penales, éstos no prosperan y todas las irregularidades cometidas antes, durante y después de la terminación de la obra permanecen impunes”, lo que es una barbaridad. De eso es de lo que está cansada la ciudadanía. Tiene razón Rosete Flores y qué bueno que una institución como la Barra de Abogados salga en defensa de los ciudadanos, que después de la desaparición de la Ley de Participación Ciudadana estamos indefensos.
Y agregó el abogado: “Es una impotencia lo que sentimos como morelenses, al ver una obra no adecuada a las circunstancias del estado; vemos una obra que no beneficia a los morelenses, que ha provocado más accidentes que beneficios y que hoy los responsables de este acto de corrupción, de esta obra corrupta, de este monumento a la corrupción, no se encuentran sancionados y muchos menos se hallan tras las rejas”.
Las dependencias federales y locales “simularon iniciar sanciones contra los responsables de esta obra y vemos con dolor, con impotencia, que el acto de corrupción quedará impune”, concluyó, asegurando que la Barra de Abogados mantendrá en la agenda pública este problema para que no quede impune. ¿No cree usted?

Vivencias ciudadanas
Teodoro Lavín León
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