Es evidente la ignorancia científica de los políticos, según señala en un estudio Robert N. Proctor. Veamos algunas citas recientes en la prensa sobre la ignorancia científica de los políticos, como muestra de una nueva disciplina para la que Robert Proctor ha acuñado el término agnotología:
- El País, titular: “Han elegido la ignorancia”. Científicos europeos acusan a los líderes políticos de perder “el contacto por completo con la realidad del mundo de la investigación”.
- Scientific American, headline: “The House of Representatives Commite on Science is turning into a national embarrassment”.
- El Mundo, entrevista con Joan Guinovart. Titular: “Nuestros políticos son bastante ignorantes en materia científica”.
- Ross Pomeroy, titular: “Politicians ignorant of science because we are”. Este artículo afirma que el porcentaje de científicos (término que incluye las ciencias de la salud) en el Congreso de los Estados Unidos es del 6.9%, más o menos el mismo que la proporción de científicos en la población global (6.4%).
- Nigel Morris, Independent (Reino Unido). Titular: “Only scientist in Commons ‘alarmed’ at MPs ignorance”. El texto explica que Julian Huppert, investigador en bioquímica que fue elegido como Parlamentario Liberal Demócrata por Cambridge en las últimas elecciones, dijo que se sentía alarmado ante la falta de conocimientos científicos de sus colegas.
- Blog de la Asociación Española de Comunicación Científica (AECC), Titular: “Los políticos no saben qué es el CO2”.
- Artículo de Fernando Valladares en el diario.es, titular: “Cuando la política no coincide con la ciencia”. Este artículo contiene un párrafo muy interesante que demuestra, más que la ignorancia de los políticos, deficiencias en el autor del artículo que se queja de dicha ignorancia. Es este:
“¿Por qué la política del siglo XXI se separa del conocimiento científico en cuestiones importantes y con repercusiones profundas en la sociedad? ¿Lo hace por la ignorancia de los políticos sobre estos temas? ¿Lo hace por negación a priori como en la Edad Media? ¿Lo hace porque otros intereses empujan a esta separación? En la era de Internet y la hiperinformación, la ignorancia como explicación para este divorcio entre la política y la ciencia parece descartable. Las otras dos explicaciones dan escalofríos. Y de momento no se me ocurren más”.
De los tres motivos que aduce Valladares, el segundo (por negación a priori como en la Edad Media) indica falta de conocimientos respecto a la historia de la ciencia. No hubo durante la Edad Media tal negación a priori de la ciencia. Al contrario, toda nuestra ciencia desciende en línea directa de la ciencia medieval.
También es discutible esta afirmación: “En la era de Internet y la híper información, la ignorancia como explicación para este divorcio entre la política y la ciencia parece descartable. No es descartable en absoluto. Como se ve en los otros artículos que cito, la mayor parte de los políticos (y de los ciudadanos) son ignorantes en ciencia, a pesar de la híper información.
Veamos también algunas citas de personajes célebres al respecto:
Robert Louis Stevenson: “La política es quizá la única profesión para la que no se considera necesaria ninguna preparación”.
Groucho Marx: “La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”.
Woody Allen: “La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema”.
Winston Churchill: “El político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana, la semana que viene, el mes próximo y el año que viene; y de explicar después por qué no ocurrió lo que predijo”.
A propósito, Churchill fue un político que sí sabía de ciencia. Incluso escribió algún artículo de divulgación científica.
Por ello es de vital importancia que quienes nos gobiernan tengan una cultura más que mediana. No es posible que hablen de cultura señoras que sólo leyeron un libro o tomaron un curso en las “academias patito”, que creen que por tener un cargo que tiene que ver con la cultura o porque se sientan con amigos que verdaderamente saben, ya son cultas.
El conocimiento es algo que sólo se aprende leyendo, estudiando y, desde luego, a lo que Gisnzburg llama el paradigma indiciario, a través de la experiencia. El problema en nuestro país, y en Morelos principalmente, es que estamos llenos de políticos que tienen un alto grado de ignorancia y no sólo eso, sino un mayor grado de falta de principios esenciales para la función pública como es el servicio, ya que creen que éste es el que les deben de dar a ellos y no el que tienen que dar. La ignorancia de los licenciados, ingenieros o doctores “diesel” -porque ellos se dieron el titulo- es algo que nos afecta a todos. Nada más hay que oírlos hablar y detectaremos su ineptitud en las faltas evidentes en su discurso.
Porque lo hemos permitido nos va como nos va y tenemos y aceptamos votar por ignorantes que no saben ni lo esencial. Ya es hora de cambiar esta situación o seguirá yéndonos tan mal como hasta hoy. ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León /  [email protected] / Twitter: @teolavin