Una estupidez del tamaño del mundo es la que emitió un regidor de Cuernavaca que, creo, no tiene ni una remota idea de cómo se manejan los grupos del comercio informal, que últimamente y gracias a su retrógrada política populista, tienen el centro de la ciudad hecho un asco.
La política social no puede llevarse de esa manera. No se trata de solapar al que tiene necesidad de un medio de subsistencia, sino más que eso: ayudarlo a tener trabajo sin perjudicar a la ciudad que los gobiernos municipales tienen la obligación de cuidar.
Es monstruosa la manera en que han crecido esos grupos de comercio informal que afean la ciudad, primordialmente el centro de ésta.
Entre las “ocurrencias” del regidor de Desarrollo Económico de Cuernavaca, señaló que el incremento del comercio informal se debe a que no hay políticas públicas adecuadas para el fomento del empleo (¡descubrió el hilo negro!).
La pregunta sería muy clara: ¿Quién es el que debe de aplicar o determinar la política de fomento del empleo?
La respuesta es fácil y sencilla: el Gobierno del Estado a través del Sistema Nacional del Empleo y el Honorable Ayuntamiento, que al parecer no sabe cuáles son ni qué hacer con sus responsabilidades. Y el regidor inventó el agua tibia cuando se refirió a que algunas mujeres se dedican a la fabricación de tamales y los ofrecen en las calles para poder subsistir por la crisis económica que atraviesan las familias.
Y acabó de ponerle el cascabel al gato diciendo: “El empleo no se ha podido incrementar como debe ser; por lo tanto, mucha gente se dedica al ambulantaje y algunos de ellos, en ocasiones, son explotados por otras personas que los emplean para que vendan algunos artículos de artesanías”.
Dijo que ha fijado su postura en las sesiones de Cabildo para encontrar solución al problema del comercio ambulante; asimismo, exhortó a las autoridades municipales a evitar el uso de violencia en contra de quienes ofrecen sus productos de manera informal y aseguró que éstos sólo buscan recursos para su manutención. Y nadie dice que no, ¿pero para qué es autoridad entonces?, ¿no conoce los medios legales para realizar su trabajo? Está en el Ayuntamiento y dijo desconocer las cifras respecto a la inversión que se ha hecho en el municipio para desarrollar el empleo, por lo que solicitó a la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico un informe de las actividades que realiza para solucionar el problema del ambulantaje, “porque impacta fuertemente en la vialidad”.
Y volvió a hacer otro “descubrimiento”, al mencionar algo de lo que él piensa que nadie nos damos cuenta: “Las calles son muy estrechas y eso complica más el tráfico vehicular, porque muchas veces los vendedores están en las banquetas y el peatón se ve obligado a caminar en las calles exponiéndose a un accidente”.
Con las declaraciones de esta clase de funcionarios podemos darnos cuenta de porqué estamos como estamos. ¿No cree usted?
El pasado fin de semana se llevó a cabo la encuesta para determinar quién será el candidato de Morena a la gubernatura del estado. Al parecer, los resultados se darán a conocer mañana y no sólo se tomó en cuenta la popularidad de los aspirantes, sino su conocimiento del cargo y habilidad para desempeñarlo. La respuesta podría ser muy sencilla, pero la verdad es que las cosas están calientes y los posibles candidatos anduvieron en la gira de AMLO, por lo que, como se ven las cosas, la duda será despejada el jueves o viernes; así que ya estamos en la puerta al menos de conocer un candidato. ¿No cree usted?
La inseguridad sigue a tope y el pasado lunes a las once y media de la mañana, en el Boulevard Plan de Ayala, de carro a carro asesinaron a dos individuos de la manera más descarada sin que nadie pueda detener a los culpables. Esto lo vemos todos los días: los asaltos, asesinatos, robo de vehículos, robo a casa habitación, atracos en la calle a plena luz del día y en cualquier lado. Ya está la delincuencia invadiendo hasta las plazas comerciales; en el Zócalo y en las calles del centro hay al menos dos o tres robos diarios y la policía está buena para almorzar, comer o charlar en los pequeños restaurantes, por ello sus integrantes lucen esos “estilizados” cuerpos.
La verdad es que tenemos una policía de reacción y no de prevención y toda concentrada en un solo lugar; así que, cuando llega a atender un problema, ya no hay nada.
Por ejemplo, en la pasada gira de AMLO en el estado, cada uno de los mítines tenía al menos de treinta a cuarenta elementos, que en lugar de estar pendientes de la seguridad de los habitantes del estado estaban viendo que no le fuera a pasar algo al precandidato presidencial. Y a ello le agregamos que, de la misma manera, una cantidad mayor o similar se dedica a cuidar al ejecutivo estatal y a sus familiares y funcionarios, así que no queda nadie para que acabe con la inseguridad, la cual está cada día peor. Pero según las cifras oficiales, estamos como en Disneylandia. ¿No cree usted?

Por: Teodoro lavín león

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