Nadie entiende que en plena Ciudad de Cuernavaca exista el robo de combustible, en total descaro y delante de todo mundo, perjudicando a miles de personas porque, como ya todos sabemos, ha contaminado el pozo del que los habitantes de Ocotepec toman el agua potable.
Lo más inverosímil es darnos cuenta de que ¿de qué nos sirve tener el sistema según el gobierno más avanzado en contra de la delincuencia, con un centro que costó y cuesta mantener muchos millones de pesos?, ya que en realidad, aparte de espiar a los que consideran sus enemigos, no sirve para nada a la ciudadanía.
Los huachicoleros tienen más de seis meses robándose la gasolina en el poblado de Ocotepec y la policía sabe perfectamente dónde y no hace nada; o juega a darnos atole con el dedo simulando que los persigue, pero la verdad es que no les hace nada por más que están bien localizados. Prueba de ello es que los medios de comunicación locales han sacado fotografías y videos de donde se roban el combustible. La verdad es que no se entiende para qué pagamos a cientos de policías que, sabiendo dónde, cómo y cuándo, se hacen como que la Virgen les habla y no hacen nada, lo que es desesperante.
Si saben que ahí se comete un delito de estas dimensiones, ¿por qué no están pendientes?; es incomprensible y le da a cada uno de nosotros la convicción de que los policías están coludidos con los huachicoleros, porque es inaudito que, sabiendo dónde se da el delito, no estén pendientes para detener a esos delincuentes.
La situación de seguridad sigue siendo pésima y cada día aumenta. Antes sólo eran robos, después asesinatos, robo de vehículos a mano armada y ahora resulta que se roban el combustible en los ductos que pasan por el norte de la ciudad, siempre en el mismo lugar y, supuestamente, no se da cuenta la autoridad.
A otros con ese cuento. Si bien saben cómo se comete el delito, deberían de investigar, en lugar de dedicarse a intervenir los teléfonos de los ciudadanos para detectar a los que están inconformes con el gobierno, del cual la mayoría de la gente desconfía porque es un pésimo servicio de seguridad el que da.
El abrir y robarse el combustible conlleva una serie de peligros gravísimos por los cuales la población podría sufrir una catástrofe con consecuencias de grandes dimensiones hasta con pérdida de vidas humanas, como ya ha sucedido en Puebla. Pero les vale un cacahuate la ciudadanía a las autoridades, ya que al parecer están para proteger a los delincuentes. Mire usted esta nota:
“Habitantes de la Ampliación Tepepan, del poblado de Ocotepec, en Cuernavaca, denunciaron la tarde del sábado que se percibía un fuerte olor a gasolina, por lo que dieron aviso a las autoridades.
“Tras el llamado, elementos de Protección Civil y Bomberos de Cuernavaca acudieron al sitio. El personal señaló que sobre una barranquilla que hay en la zona se registraba el derrame del hidrocarburo, por lo que procedieron a dar parte a las autoridades de Petróleos Mexicanos (Pemex).
“El director de Protección Civil de Cuernavaca refirió que, después del reporte ciudadano, el personal a su cargo acudió al lugar para ocuparse de la tarea de detención de la fuga, ubicando así un río, en el cual estaba corriendo el combustible. Además, se detectó una toma clandestina, la cual provocó que se contaminara dicha barranquilla. El funcionario puntualizó que el hidrocarburo corrió aproximadamente por 300 metros hacia la parte sur, a las calles de Galeana, Cruces, 20 de Noviembre y Zaragoza.
“Debido a esta situación se tuvieron que evacuar cerca de 58 casas, es decir un aproximado de 210 personas.
“Al lugar acudieron 14 elementos, quienes estuvieron trabajando en la zona para prevenir que se registrara algún percance.
“Elementos de Bomberos aplicaron espuma, con el objetivo de neutralizar el combustible, en aproximadamente 800 metros lineales”.
Por su parte, en su cuenta, el titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil Morelos (CEPCM) informó, cerca de las 15:30 horas, que la fuga de hidrocarburo había sido controlada, pero no dijo más el inútil funcionario y responsable en gran medida de las dos muertes del socavón que siguen impunes.
Lo cierto es que nadie pone de su peculio para investigar y la falta de coordinación entre el Ayuntamiento y el Gobierno del Estado es algo que nos afecta a todos por el pleito de los ejecutivos, tanto estatal como municipal, como si la ciudadanía tuviera la culpa de sus problemas personales.
Los ciudadanos de Cuernavaca, y en este caso los del poblado de Ocotepec, viven momentos difíciles, pues tienen el peligro de que explote uno de los ductos; y por otro lado están sin agua, ya que SAPAC es una de las dependencias que más mal lo hace en lo que se refiere a su función de servir a la ciudadanía. Todo lo mencionado es sólo una muestra de cómo vivimos en Cuernavaca, abandonados por gobiernos que sólo ven lo que les convienen y no lo que es la voluntad popular. ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León

[email protected]

 

 

TAGS EN ESTA NOTA:



Loading...