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El pasado sábado se llevó a cabo un homenaje a una de mis más queridas amigas, una mujer excepcional por su inteligencia, su bondad y su preocupación de que todos los demás tuvieran lo que necesitaran. Gloria Cejka es sin duda alguna uno de los intelectuales más importantes que han vivido últimamente en Cuernavaca; toda su vida trabajó buscando el beneficio de la colectividad y me acompañó durante el periodo en que formamos el Consejo de Cultura de Cuernavaca, donde siempre buscó de todas las formas posibles llevar la cultura a todos los ciudadanos.
Gloria fue una extraordinaria madre, una excelente esposa, una cocinera extraordinaria y, desde luego, una artista verdadera; sus libros nos lo dicen, sus traducciones nos lo revelan, su poesía como el summum de la creación artística y literaria fue una de sus grandes creaciones. Mujer con una visión clara y diáfana del mundo contemporáneo, vivió la Guerra Fría del otro lado del muro en la tierra de su padre y de dos de sus hijos: la vieja Checoeslovaquia, ahora Republica Checa, donde trabajó como redactora en jefe de la agencia de noticias más importante de esa parte del mundo y fue quien primero dio a conocer allá el asesinato de J. F. Kennedy. Fue traductora durante las visitas de los grandes intelectuales mexicanos a Praga, con los que creó una amistad extraordinaria como David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera, don Agustín Yáñez y muchos personajes de la cultura más.
En México fue productora de uno de los programas de televisión más exitosos de la TV mexicana “Max Factor las Estrellas y Usted”, y también trabajó en los Estudios Churubusco, junto con los grandes directores mexicanos de la época de oro del cine nacional. Vino a Cuernavaca, donde con su marido, el dramaturgo y literato Rubén Pizano, se colocaron en el centro del grupo de intelectuales que vive en la capital morelense. Formó parte del Seminario de Cultura Mexicana, de la Sociedad de Escritores de Morelos, de la que fue fundadora, y desde luego de todo lo que tuviera que ver con la cultura. Su extraordinaria pluma y su maravillosa manera de trasmitir el conocimiento la hicieron que hasta cuatro días antes de morir estuviera difundiendo sabiduría en una clase magistral. Su conocimiento, para los que la tratamos en la intimidad de la amistad, nos ha dejado a un año un profundo hueco en nuestras vidas.
Amiga verdadera y poeta excelsa, Gloria Cekja no ha muerto; sus libros la mantienen viva en el pensamiento de los que la queremos.

 

Por: Teodoro lavín león / [email protected] / Twitter: @teolavin