La verdad, pobres de nosotros los que tenemos la necesidad de ir cada día al centro de la ciudad de Cuernavaca, que el fin de semana estuvo tomado todo el día.

Primero, a las 9 de la mañana fue la Marcha por la Paz, encabezada por el Obispo de la Diócesis de Cuernavaca; ahí Javier Bolaños, Matías Nazario, Cuauhtémoc Blanco con el Ayuntamiento en pleno, el Rector Alejandro Vera, el Dip. Mario Chávez, el líder de la CTM Vinicio Limón, los líderes de Morena, priistas, panistas y de todos los partidos –menos, desde luego, los perredistas- en una entidad de gente que, vestida de blanco, marchó por la paz en el estado.

La caminata, que partió de cuatro puntos de la ciudad, concluyó en la catedral y miles de morelenses participaron en la tercera Marcha por la Paz para protestar por los índices de violencia registrados en la entidad.

De acuerdo con elementos de la Policía Vial de Cuernavaca, en la movilización ahí asistieron al menos 20 mil personas. En un discurso que leyó el Obispo de Cuernavaca, fustigó al gobierno y habló de la situación que vivimos los morelenses, primordialmente por la violencia que padecemos.

“La radiografía que tenemos no viene del escritorio ni de las encuestas, viene del vivir diario, en donde acompañamos como pastores a nuestro pueblo; veo con mis propios ojos y con los de mis hermanos sacerdotes las vivencias cotidianas de muchos párrocos y de su servidor en las visitas pastorales”, expresó, e incluyó en su mensaje el tema de la deuda pública incrementada durante el sexenio.

En su discurso, el obispo también se pronunció en contra del aborto y los matrimonios igualitarios.

Finalmente, los asistentes realizaron una oración para pedir por la paz en Morelos y concluyeron con cantos la actividad.

Por la tarde tuvimos la visita de Andrés Manuel López Obrador, en un mitin que llenó la Plaza de Armas y que, a pesar de que la Policía de Tránsito no quería permitir el paso de vehículos, los estacionamientos del centro estaban repletos y el mitin, en donde se firmó un pacto de solidaridad con el cual el público no estuvo del todo de acuerdo con los participantes en la firma -y del cual hablaremos mañana-, el tabasqueño habló de muchas cosas y calificó al ejecutivo estatal de traidor y ladrón, y le dio su apoyo al obispo, al rector y a los que están contra el régimen. Un mitin como todos con un orador con grandes tablas, donde el mesianismo del líder se dejó ver de manera clara.

El domingo volvieron a cerrar el centro, una vez más con camiones y camiones transportando acarreados, para celebrar el aniversario del PRD y, como no querían que les pasara lo que la vez anterior, cuando iban a dar un informe ante dos mil gentes y solo fueron trescientas, las dadivas estuvieron buenas y acarrearon a miles que, por más que hicieron, no llenaron la plaza. La molestia de los comerciantes del centro es obvia y desde luego las cosas siguen mal para los amarillos. La celebración, con todo y la enjundia de López Obrador y su manejo de las masas, parecía un acto menos que improvisado, de principiantes, pero -eso sí- con mucho dinero.

Un fin de semana que tuvimos que aguantar los que vivimos en el centro porque la autoridad no tiene idea de cómo funciona esa parte de la capital. Los policías con una soberbia absoluta cerraron calles, sin importarles los que tienen la desgracia de vivir ahí y sin importarles que existan enfermos a los que hay que cuidar. Como en la época de la Colonia, sólo una instrucción, la de un jefe fuereño de esos que ya alucinamos los morelenses; uno de esos jefes que sólo vienen en la Legión Extranjera y, como el jibarito, se largan llenos de contento con su cargamento de dinero de los morelenses. Estamos hartos, estamos cansados de que tengamos una autoridad que impone, no que hace política; pero la verdad que es culpa nuestra.

Por eso las críticas al gobierno, tanto en la marcha como en el mitin de AMLO, fueron tan bien recibidas por el público con gritos de júbilo de los participantes. Y si el gobierno no pone sus barbas a remojar se las pueden cortar por mucha policía que tenga. La gente está enojada y eso es ya una realidad que nadie puede soslayar.

En fin, un final de semana atípico pero que da inicio al proceso político de renovación de los poderes. Las voces cambian y los agachados empiezan a despertar. ¿No cree usted?

ESTE SÁBADO 13 dos grandes eventos: unos de ellos el de la extraordinaria Maestra Mayda Prado con la música México Cubana, en concierto con sus alumnos presenta: “Los pioneros de la Canción del Arte”, con el objeto de señalar de manera clara cómo la música ha unido a México y Cuba durante muchos años, por lo que presenta un extraordinario concierto en la Sala Manuel M. Ponce.

Amigos de la Música nos invita a la Opera El Caballero de la Rosa Der Rosenkavalier (R. Strauss) directo desde el Met de Nueva York, en pantalla de alta definición. Mayo 13 de 2017, a las 11:30 a.m.

Vivencias ciudadanas
Teodoro Lavín León
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