A sí es. Estamos atorados en todos sentidos: el desarrollo de la nación y del estado están atorados; el peso se va al fondo frente al dólar; el barril de petróleo, base de nuestra economía, cada día es más barato. Así que estamos atorados de todas maneras y la situación política está igualmente atorada, ya que las instituciones que fueron creadas para ser independientes pierden esa dependencia en cuanto las meten al presupuesto del gobierno estatal, dependiendo del Ejecutivo y no del Congreso. La verdad es que no tenemos el mejor de los congresos y que los diputados se venden al Ejecutivo, eso es una realidad, pero eso no quiere decir que el presupuesto del órgano electoral local debería de estar bajo la decisión sólo del Congreso y el Ejecutivo, que no debería tener que meterse en lo más mínimo.

Y a ello le agregamos que la dirección del órgano electoral está en manos del representante del INE, quien desde luego juega para su santo, siendo el interlocutor con los consejeros nacionales -que han salido bastante chafas- en esta etapa del desarrollo de la democracia, con buenos intelectuales, pero pésimos funcionarios electorales.

En la función legal, la situación está igual: los propios diputados violan la ley y los demás hacen como que la cumplen, y los funcionarios desarrollan versiones a su manera para darle la vuelta a todo. Un ejemplo claro es el de la Lic. Urbaes, que sigue en el Ayuntamiento de Cuernavaca, donde consiguió aplicar las dos leyes vigentes, ya que una no fue cancelada, por lo que ha logrado con su comadre, la otra abogada, una buena manera de hacer dinero a costa de los ciudadanos que buscan los permisos correspondientes.

En lo que se refiere al transporte y vialidad estamos atorados, nadie le hace caso a la famosa secretaría, que al parecer no sirve para nada; los ruteros, a los que ya quieren correr, no respetan a nadie y delante de los miembros de la Policía de Tránsito se paran y bajan pasaje en doble fila, le avientan el camión a los automovilistas para pasar primero, en las narices del policía, y circulan por todos los carriles sin permitir que fluya el tráfico en toda la ciudad, donde ya necesitamos muchas horas para trasladarnos de un lado a otro.

En lo que se refiere a seguridad, estamos en la ruina, somos los primeros lugares nacionales en secuestros, asesinatos, extorsión y delitos de alto impacto, a pesar de las reiteradas mentiras que el gobierno nos dice con cifras de Disney, según las cuales ya solucionaron el problema; hay parte del estado en que están verdaderamente en estado de sitio; hay familias que están siendo amenazadas -tengo un alumno que me envió un recado de que no puede salir a tomar clases por las amenazas de la delincuencia- y diariamente vemos ya de manera natural el número de muertos en los periódicos del día, cuando en los viejos tiempos un muerto era un escándalo que le costaba la chamba al funcionario responsable de la seguridad.

Los servicios son malos, no sirven, y en la ciudad y el estado está cada vez más feo, más cochino y más desordenado; la autoridad sólo está para hacer ricos a sus integrantes y no para servir; las obras públicas duran la víspera y a la semana se están desbaratando una vez más.

Los partidos políticos están deshechos y ya no tienen nada que ver con la ciudadanía, se han convertido en un negocio de los líderes, que cobran como si fueran verdaderos profesionales; la ciudadanía está desilusionada y los partidos sólo se apoyan en grupos de incondicionales a quienes nos les importa el estado, sino ganar dinero y poder.

Estamos rodeados y manejados por una bola de funcionarios fuereños que ni entienden las necesidades del estado ni les importa, sólo vienen a sacar una buena lana para regresarse a su tierra; el nepotismo es impresionante y la falta de comunicación con la ciudadanía lo es más. 

La sensación dominante hoy en Morelos es que algo se atascó en nuestro proceso de inclusión en la esfera del desarrollo. Desde los tiempos de la consolidación del gobierno, en los 30´s no se había tenido una época tan mala en el estado. No funciona la agricultura y menos aún la ganadería; la famosa cecina de Morelos la hacen con carne traída de nueva Zelanda, porque aquí no hay producción de carne; los insumos están cada día más caros y de más mala calidad; la gente te vende en sus automóviles, levanta la tapa de la cajuela y tienen algo que vender, pues la economía está parada; los vendedores ambulantes ya se quedaron con las banquetas y empiezan a apersonarse en las calles, vendiendo lo que sea con tal de tener un poco de dinero con qué comer.

La verdad, estamos atorados y las cosas están cada día más difíciles. ¿No cree usted?

Y el próximo 8 de abril, Para Volvernos a Ver, el tradicional Baile de los CUERNAVACOS, en “Mañanitas Casa Nueva” con la mejor orquesta y las bellezas morelenses de las reinas de los Cuernavacos. Este año coronaremos a Pau Villasante como S.G.M 2016 y será en beneficio del Asilo del Buen Señor, que dirige nuestra amiga Susan Grillo; asiste y diviértete con tus paisanos. Te esperamos.   

Por Teodoro Lavín León

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