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Al cinismo podemos definirlo como el modo de ser o comportarse del descarado, la desvergüenza al defender acciones o doctrinas vituperables, impudencia, obscenidad, desvergüenza en hacer algo que merece desaprobación, cinismo en el mentir; así lo definen el Diccionario de la Lengua Española y el Diccionario Enciclopédico Larousse.
Ese es quizá el adjetivo calificativo que habría que darles a las autoridades que, después de que hacen una obra de millones de pesos en donde todos participan y todos se ponen para la foto de la inauguración, y cuando resulta que la obra está mal hecha y viene un accidente -en el cual se mueren por negligencia de la autoridad dos personas- ahora todos viven echándose la culpa unos a otros, después de que se enriquecieron con el dinero del pueblo.
¡Qué cinismo, qué poca vergüenza! La verdad es que los ciudadanos estamos hartos de que se sigan burlando de nosotros, sus argumentos son pésimos y nadie les cree; pero, como las autoridades viven en la impunidad que nosotros los ciudadanos les hemos permitido, en verdad han llegado al colmo y estamos cansados de que los funcionarios sean tan cínicos y de que vivan diciendo mentiras e inventando cifras que no se las cree ni con quien duermen, y robándose el dinero de los morelenses que trabajamos todos los días.
Realmente, cómo hace falta una sociedad civil organizada y fuerte, no los que se dicen miembros de la sociedad y están coludidos con los corruptos, recibiendo los contratos o las dadivas que les da el poder a las autoridades y que, de repente, ahora vienen a salir con que son ciudadanos, primero mamando del gobierno y ahora poniéndose en contra. Qué ridiculez, ¿quién les va a creer? ¡Qué poca vergüenza!
Tan malo el pinto como el colorado. Tenemos una sociedad harta de que sólo nos den atole con el dedo o lo que les sobra, como limosna. Ahí andan en las escuelas regalando lo que no les cuesta, ya que lo consiguieron con su sumisión al poderoso y así quedando bien en forma ridícula. Ya es el colmo.
De eso es de lo que estamos cansados los ciudadanos: de las autoridades y de los lambiscones que les aplauden; de esos hipócritas que se llevan la mayoría para su casa y reparten lo que les sobra entre los que menos tienen; de esos que viven diciendo mentiras y que no se hacen responsables de sus funciones. Vivimos en una inseguridad galopante. Mire usted, una madrugada de la semana pasada seis tipos asaltaron una gasolinera y en Jiutepec dos pillos atracan a un repartidor de cosméticos.
Un cuantioso botín fue el que lograron sujetos armados al cometer dos atracos, pues en la madrugada tomaron por asalto a los despachadores de una gasolinera ubicada en el Paso Express; en otro hecho, la tarde de ayer delincuentes armados robaron a un vendedor de cosméticos; los presuntos responsables, nos dicen, ya son buscados por la policía debido a que son los que se dedican a robar la nómina de las empresas en Civac.
De acuerdo con los reportes policiacos, el primer hecho delictivo se reportó a los números de emergencia a las tres de la mañana, refiriendo que seis sujetos armados, a bordo de un auto Ford tipo Topaz, color rojo, arribaron a la gasolinera ubicada sobre el Paso Express, a la altura de la colonia Acapantzingo, mismos que supuestamente abastecerían su tanque de combustible, pero descendieron del coche y, tras amagar a los despachadores, los despojaron de sus pertenencias, así como del dinero producto de las ventas de la noche.
El grupo delincuencial, tras consumar su golpe, se dio a la fuga a toda velocidad con dirección hacia el sur de la ciudad, por lo que los afectados dieron aviso a los números de emergencia y, al acudir, policías municipales rastrearon el Paso Express sin lograr resultados positivos.
El segundo atraco fue reportado a la Comandancia de la Policía Municipal de Jiutepec, señalando que dos sujetos armados, a bordo de un auto Honda color gris, asaltaron al repartidor de cosméticos Carlos, de 54 años de edad, en la calle 6 este, esquina con 42 norte de Civac, a quien golpearon y despojaron de una considerable suma de dinero, así como de mercancía diversa.
Por la media filiación de los asaltantes se sabe que son los mismos delincuentes que en los últimos días se han dedicado a robar la nómina de las empresas, motivo por el cual efectivos de la Comisión Estatal de Seguridad Pública montaron un operativo en toda la zona de bancos y comercial de la Ciudad Industrial del Valle de Cuernavaca, para de esa forma tratar de poner fuera de circulación a ese par de maleantes que se ha convertido en un dolor de cabeza para la policía, según dicen.
Como podemos ver, siempre es lo mismo. La autoridad no da una, por eso necesitamos los ciudadanos dedicarnos a sacar a esta ciudad adelante; ¿y la autoridad?, bien, gracias. ¿No cree usted?

Por Teodoro Lavín León

[email protected] / Twitter: @teolavin