Ni duda cabe de que otro de los grandes errores del gobierno estatal ha sido la prepotencia con que hace las cosas, de manera clara sin importarle la legalidad; y una vez más es protagonista de un escándalo que tiene un fondo totalmente político, ya que al indiciar al rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos como ciudadano en un proceso electoral, éste no podrá aspirar a ningún cargo público, ya que el artículo 38 de la Constitución Mexicana dice: “… los derechos o prerrogativas de los ciudadanos se suspenden: Fracción segunda: Por estar sujeto a un proceso criminal por delito que merezca pena corporal a contar desde la fecha del auto de formal prisión. Y la tercera advierte: “Durante la extinción de una pena corporal”, o en la quinta “por estar prófugo de la justicia desde que se dicte la orden de aprehensión hasta que prescriba la acción penal”. Como podemos ver, éste es el logro que alcanzó la persecución del rector y su esposa, dejándolos fuera de lo que podía ser un crecimiento político desde el cual persiguieran al ejecutivo y a los miembros del régimen actual.
“La forma es fondo”, decía Jesús Reyes Heroles, uno de los politólogos más importantes del siglo pasado; y aquí en esta persecución se olvidaron totalmente de las formas. Como si se tratara de un narcotraficante famoso, más de seis carros de la policía llegaron a casa del rector a detenerlo, pero como siempre con la estupidez por delante, ya que al pararse en la caseta de entrada por más de media hora dieron tiempo para que, desde luego, cuando entraron a su casa finalmente, él ya no estaba allí. A veces piensa uno que son idiotas o que lo hicieron a propósito.
En realidad la forma es de lo más burda y es una lástima que mi amigo Juan Salazar se preste a esas acciones, con que lo único que consigue es que le quiten prestigio, y se van acumulando a los errores profesionales que al ejecutivo estatal no le importa que se cometan, pues él ya se va y los que se quedan quedarán fuera de toda posibilidad de crecer políticamente, porque -como siempre- el ejecutivo actual ha utilizado a muchos y después los desecha de la misma manera.
Por lo pronto, los miembros de la terna de la que saldrá el próximo rector enviaron el siguiente comunicado:
“Los que suscribimos, como universitarios y candidatos en el proceso electoral para la Rectoría de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos por el periodo 2018-2024, nos manifestamos en unidad y solidaridad, y rechazamos los actos de persecución política en contra del actual rector y la directora general de Planeación Institucional o cualquier universitario.
“Apelamos a la justicia con estricto apego a la ley, y al diálogo entre las autoridades, así como al respeto de los Derechos Humanos. Es urgente restaurar las condiciones de estabilidad en nuestra universidad para seguir avanzando y asegurar condiciones dignas para nuestros trabajadores y estudiantes.
“Debe ser en condiciones de paz y de profunda reflexión que los universitarios puedan decidir el mejor proyecto para su futuro durante este proceso. Como candidatos, somos y siempre seremos universitarios, unidos en salvaguarda de nuestra universidad”.
Firman los tres candidatos a rector: Gustavo Urquiza, Lorena Noyola e Iván Martínez. Este último, por cierto, firma medio encubierto otro comunicado que dice:
“Contrariamente al llamado que hicieron a las autoridades federales, estatales y al PRD, al que pertenece el gobernador, para que cesara la persecución contra el rector y se garantizara el estado de derecho en la entidad, Graco Ramírez respondió con un acto de venganza política: Le fabricó al rector y a su esposa María Elena Ávila Guerrero el delito de presunto enriquecimiento ilícito y torció la ley para que un juez de control expidiera, unas horas después de la conferencia en el Senado, una orden de aprehensión, y luego una orden de cateo en su contra.
“Indigna el despliegue de fuerza policiaca con el que se realizó el cateo, la madrugada del sábado 11 de noviembre de 2017, y el hostigamiento a la familia del rector y a la de su esposa. Estos actos evidencian la ausencia del estado de derecho en Morelos, el uso de la ley para violar derechos humanos y la condición de indefensión en la que se encuentran los ciudadanos. Evidencian también las intenciones del propio gobernador de destruir la autonomía universitaria y entrometerse en el proceso de elección de rector, que vive en estos momentos la UAEM, con el fin de controlarla políticamente y utilizarla a favor de su proyecto transexenal.
“Es inadmisible que la respuesta a las denuncias hechas en la máxima tribuna del país sea un acto de represión política por parte del gobierno de Graco Ramírez. Es inadmisible también que, a pesar del llamado que se hizo en el Senado a la Federación y al PRD para que intervinieran frente al abuso de poder del gobernador, las respuestas hasta ahora sean el silencio y la omisión.
“Los abajo firmantes reiteramos nuestra solidaridad con el rector Jesús Alejandro Vera Jiménez y su esposa María Elena Ávila Guerrero.” ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León /  [email protected] / Twitter: @teolavin