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Una vergüenza y nada más es el Congreso del Estado para todos los ciudadanos morelenses; la verdad es que se trata de un nido de alimañas en el que destacan quienes ahora dirigen y que se llenan la boca al decir que habrá una “reingeniería financiera”. Que no se hagan locos, perfectamente enterados estaban de los gastos superfluos que a diestra y siniestra botaban los coordinadores de las fracciones parlamentarias.
¿Cómo nos va a representar a los ciudadanos un congreso donde se dice que para llegar a la presidencia la diputada Beatriz Alatriste soltó cinco millones de pesos a sus compañeros de bancada; donde al anterior presidente Paco Moreno se le acusa de un faltante de 80 millones de pesos? La verdad es que si de veras se hubiera robado esa cantidad ya estarían todos ellos tras de sus huesos; la cosa está verdaderamente  grave pues todos tienen algo que ver con la desaparición del dinero.
Y ahora la van a pagar los “aviadores” y trabajadores que ellos mismos utilizaron como ayudantes, choferes, jardineros, acompañantes de hijos y esposas y empleados personales, pues desde luego que  así no alcanza ningún dinero.
Lo importante sería una verdadera investigación para saber quiénes fueron los ganones, porque les aseguro que hay muchos que ahora se la dan de santos ya que han estado calladitos sobre lo que se llevaron; pero, como la Auditoria Superior depende de ellos y está más encaminada a amenazar a presidentes municipales que a realizar una verdadera función de auditoria, casi podemos estar seguros de que no sabremos nada hasta que pasen los peores tres años de una legislatura, que lo primero que hizo tras recibir órdenes fue quitarnos a todos los morelenses derechos que teníamos adquiridos, y que desde luego les importó un bledo violar la ley, con tal de quedar bien con el Ejecutivo… claro que a cambio de una “lanita”.
Los empleados que serán separados del cargo son aquellos que en realidad como las tamaleras –mal y vendiendo- han estado haciendo el trabajo real en el congreso; los diputados titulares, por lo regular, sólo a veces asisten a las sesiones del pleno porque las comisiones a las que pertenecen y por lo que les pagan otra cantidad más de dinero no van, sino que mandan a los suplentes, los cuales ahora serán despedidos y los recontratarán por honorarios para quitarles todos los derechos laborales; o lo que es lo mismo, se convertirán los señores diputados en patrones explotadores por excelencia; pero, eso sí, cuidando de que no bajen sus canonjías de las que ya disfrutan en el Poder Legislativo.
Por eso, queridos amigos ciudadanos, estemos muy pendientes de quiénes son los que nos gobiernan para que la próxima vez que se presenten en elecciones evitemos darles nuestro voto, ¿porque para qué queremos dizque representantes nuestros que sólo se representan a ellos mismos y a veces a sus partidos.
Ahora viene un periodo interesante, los diputados tendrán que aprobar las modificaciones a la pésima ley electoral local que tenemos; y ahí veremos cómo una vez más restringen la participación de los independientes, para que sólo participe uno sin -desde luego-  homologar la ley local a la ley federal, porque no quieren competencia, ya que aunque no les guste están conscientes de que si existe competencia van a perder.
Los ciudadanos estamos cansados de la partidocracia, esa partidocracia en la cual sólo los lambiscones y los amigos o incondicionales de los que manejan el poder en cada uno de los partidos políticos son los que tienen la oportunidad de participar. La verdad es que los partidos no postulan a ciudadanos honestos porque éstos no están dispuestos a darles el porcentaje de su sueldo que muchos les exigen; no les gustan a los partidos los ciudadanos pensantes que no se prestan a la incondicionalidad ante el poder; quieren individuos como los actuales diputados a los que un presidente de partido les indica cómo votar y cómo definir los asuntos del estado; la verdad que es insólito.
Pero lo peor no es eso, sino que los legisladores actúan de la manera que lo hacen ya que están entregados a servir a quien de una u otra manera les paga algo aparte de lo que les paga la ciudadanía que es a la que deberían servir.
Ahora con el problema financiero del Congreso los dejaron solos, pero veremos en los meses próximos cómo aprueban una ley electoral en la que se violenten los derechos de los morelenses y cómo le vuelven aprobar más préstamos al Ejecutivo porque de eso les reparten un poco de dinero. Nunca se había visto de una manera tan clara que se corrompieran los diputados; sí se sabía, había rumores, pero nunca de una manera tan descarada como en esta legislatura.
Es incomprensible que viviendo lo que estamos viviendo en Morelos, en inseguridad y desorden, nadie diga nada y que los diputados se dediquen a ser levanta dedos manejados por alguien que ni siquiera es legislador, ¡qué tristeza tener un congreso como este, donde el interés tiene pies! ¡Qué vergüenza! ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León / [email protected]