El ambulantaje siempre ha sido y será un cáncer que afea de manera importante a las grandes ciudades, pero además es una muestra de la pobreza y miseria que crece cada día, aunado a la falta de decisión de los ayuntamientos, aunque el gobierno diga lo contrario; por ello, el Presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CEE) asegura que el ambulantaje ya rebasó al comercio establecido. Y tiene razón, basta con dar un breve recorrido entre las calles del Centro de Cuernavaca para ver que abundan los locales cerrados con letreros de “Se renta”, como señaló el empresario.

“El propio Centro Histórico está excesivamente devaluado por muchos factores, pero el primero podría ser el comercio en la vía pública”, opinó.

Fue claro al señalar que el Centro se ha devaluado para el mercado formal, y es mucho más evidente para los empresarios que viven del turismo, como los hoteles y restaurantes, así como que la poca oferta turística se ha quedado relegada precisamente por el fenómeno del comercio informal.

Aseguró que las capitales de los estados son el punto de partida para visitar otros sitios dentro de cada una de las entidades federativas, por lo que, si no se cuidan éstas, los turistas pierden el interés en otros puntos; es decir, si la capital no les llama la atención, hay menos probabilidad de que visiten otros lugares de Morelos.

Advirtió que por lo menos en Cuernavaca, “los empresarios terminamos abandonando el centro histórico al igual que el turismo”; y, desde luego, eso tiene que ver con las pésimas condiciones de las calles y lo sucias que están, ya que no existe un bote de basura. Y, de igual forma, reina la inseguridad en la que vivimos, la que cada día hace más difícil la convivencia en el centro de la ciudad. 

De la misma manera, siendo más específico, señaló que debido al ambulantaje el Centro no está presentable ni para los ciudadanos morelenses ni para los visitantes, hay calles pintarrajeadas por delincuentes y basura entre las jardineras de Plaza de Armas y el kiosco en la capital.

La inseguridad también es un tema que ha jugado en contra de los empresarios, pues algunos trataron de sobrevivir, a pesar de la pandemia, con inversiones en circuitos cerrados de cámaras para evitar ser asaltados; sin embargo, esa inversión podría ser una pérdida en la batalla en contra del ambulantaje.

“Los temas de inseguridad también prevalecen en el centro histórico, pero no siendo éste uno de los principales factores; el principal factor es la mala imagen que genera el comercio en la vía pública por sí sola, por sus malas construcciones. En cuanto a las principales calles atractivas, podemos observar muchas coladeras destapadas, lo que es un peligro latente para quien nos visita”.

Podemos ver en realidad en las calles adyacentes al Centro los grandes camiones de los que bajan las carretillas con la mercancía que les entregan a los vendedores ambulantes, y muchas veces todas esas carretillas son de la mafia que los maneja, no de los que venden;  lo que, desde luego, con la inteligencia que tienen en el ayuntamiento y en el gobierno lo saben bien, pero no sabemos con quién están de acuerdo para que se les permita estar invadiendo las banquetas y los andadores en el mero Centro, lo que hace casi imposible caminar debido a la cantidad de ambulantes.

Por el Jardín Juárez, el del kiosko inglés, ya ni pasar se puede por el número de vendedores de las mismas cosas; y no son gente de escasos recursos, sino empleados de las mafias, que son los que se ponen de acuerdo con las autoridades.

Se ponen puestos frente al Palacio de Cortés, así como a un lado, en la plaza del “Morelotes”, donde debería de estar la estatua en el centro mismo de ella, tal como lo planeó Olaguíbel que es su autor (el mismo de la Diana Cazadora), pero los plateros han convertido el bello jardín en un mercado, incluso sin darse cuenta del peligro que esto representa, ya que está hecha de un relleno de tierra y, con tanto peso, puede colapsar y causar una tragedia; la prueba de eso es la inclinación que, como resultado del temblor del 17, tuvo el propio Palacio de Cortés, razón por la que se han tardado tanto en restaurarlo.

En fin, tiene razón Sánchez Purón, algo tenemos que hacer para que la mafia del ambulantaje deje el centro como un lugar digno de ser visitado y regrese la gente a Morelos a disfrutar de su maravilloso clima. ¿No cree usted?  

Por: Teodoro Lavín León / lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin


Las opiniones vertidas en este espacio son exclusiva responsabilidad del autor y no representan, necesariamente, la política editorial de Grupo Diario de Morelos.


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