La corrupción, el cáncer de México, existe en todo tipo de organizaciones, en donde los prestadores de servicios se aprovechan de las facultades que tienen para sacar provecho de tipo económico en perjuicio de todo tipo de personas susceptibles a sus circunstancias y situaciones. Sin embargo, el gobierno dice que ha hecho mucho para combatir este mal que resquebraja la sociedad de una manera voraz, dando resultados poco notorios.
Los escándalos sobre problemas de corrupción de los gobernadores en el país es algo que todos sufrimos y que, desde luego, tenemos que acabar; el abuso del poder de los virreyes se ha ido de la mano y los ciudadanos ya no estamos en condiciones de seguirlos aguantando; para ello, primero debemos de conocer qué es y en qué consiste, así que veamos algunos conceptos: Stephen D. Morris, quien realizó un interesante estudio de la corrupción en México, sostenía que “Se la ha definido como el uso ilegítimo del poder público para el beneficio privado”; “Todo uso ilegal o no ético de la actividad gubernamental como consecuencia de consideraciones de beneficio personal o político”; o simplemente como “el uso arbitrario del poder”.
Otra definición con un énfasis más jurídico la proporciona Guillermo Brizio: “Se designa a la corrupción como un fenómeno social, a través del cual un servidor público es impulsado a actuar en contra de las leyes, normatividad y prácticas implementados, a fin de favorecer intereses particulares”.
La corrupción también ha sido definida como “comportamiento político desviado por falta de ética política”; “conducta política contraria a las normas jurídicas o falta de ética jurídica y política”, y “usurpación privada de lo que corresponde al dominio público”.
La corrupción puede beneficiar a familiares, amigos o incluso a una organización, a una causa o movimiento social, político o cultural. Debido a lo anterior, algunos autores han diferenciado la corrupción egoísta de la solidaria. Para efectos de esta disertación, la corrupción se define como un acto racional ilegal, ilegitimo y no ético por parte de servidores públicos, en perjuicio del interés común de la sociedad y del gobierno, y en beneficio de un interés egoísta o solidario de quien lo promueve o lo solapa directa e indirectamente.
Desde luego, esta práctica tiene consecuencias, y en el caso mexicano ya son verdaderamente problemas de identidad con las que nos ve el mundo, que pueden ser las siguientes:
Favorece la consolidación de élites y burocracias políticas y económicas.
Erosiona la credibilidad y legitimidad de los gobiernos.
Reproduce una concepción patrimonialista del poder.
Reduce los ingresos fiscales e impide que los escasos recursos públicos coadyuven al desarrollo y bienestar social.
Permite la aprobación y operación de leyes, programas y políticas sin sustento o legitimidad popular.
Revitaliza una cultura de la corrupción y contribuye a su proliferación.
Tipos de corrupción:
Existen diversas tipologías de la corrupción, desde la que hace sólo referencia a la extorsión y el soborno, hasta las que se refieren a tipos específicos y especiales. Estos tipos son:
Extorsión.- Es cuando un servidor público, aprovechándose de su cargo y bajo la amenaza, sutil o directa, obliga al usuario de un servicio público a entregarle, también directa o indirectamente, una recompensa.
Soborno.- Es cuando un ciudadano o una organización entrega directa o indirectamente a un servidor público determinada cantidad de dinero, con el propósito de obtener una respuesta favorable a un trámite o solicitud, independientemente de si cumplió o no con los requisitos legales establecidos.
Peculado.- Es la apropiación ilegal de los bienes por parte del servidor público que los administra.
Colusiones.- Es la asociación delictiva que realizan servidores públicos con contratistas, proveedores y arrendadores, con el propósito de obtener recursos y beneficios ilícitos, a través de concursos amañados o, sin realizar estas (adjudicaciones directas), a pesar de que así lo indique la ley o normatividad correspondiente.
Fraude.- Es cuando servidores públicos venden o hacen uso ilegal de bienes del gobierno que les han confiado para su administración.
Trafico de influencias.- Es cuando un servidor público utiliza su cargo actual o sus nexos con funcionarios o integrantes de los poderes Ejecutivo, Legislativo o Judicial, para obtener un beneficio personal o familiar, o para favorecer determinada causa u organización.
La falta de ética.- Es un tipo especial de corrupción, que si bien no tiene que ver directamente con la apropiación ilegal de recursos del gobierno y de ciudadanos usuarios, sí entraña entre algunos servidores públicos una conducta negativa que va en contra de los propósitos y metas de las instituciones públicas.
La falta de ética se pude observar cuando determinado servidor público no cumple con los valores de su institución, es decir, cuando no conduce sus actos con honestidad, responsabilidad, profesionalismo y espíritu de servicio, por citar algunos.
Otros tipos.- Cabe destacar que existen otros tipos de corrupción que afectan los ingresos o bienes del gobierno, como el contrabando (“fayuca”), el mercado informal (“ambulantaje”), la falsificación de pagos oficiales, trabajadores fantasma (“aviadores”) o venta de plazas, entre otras manifestaciones.

Por: Teodoro Lavín León / [email protected] / Twitter: @teolavin

TAGS EN ESTA NOTA:



Loading...