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Realmente, los ciudadanos ya no sabemos qué hacer. Todos los días nos enteramos de que aquí, allá y acullá, altos “servidores públicos” se están robando todo lo que pueden; y recién señalaban al alcalde de Cuernavaca, que está dándole los recursos del ayuntamiento a su familia. De la misma forma está la información de la Secretaría de Salud, donde -según los empleados de la propia secretaria- no dejan pasar ni las moscas y donde hay dinero ahí están, con una impunidad impresionante.
La nota contra el alcalde dice: Harold Zavaleta Batalla, ex empleado del Ayuntamiento de Cuernavaca, presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado en contra del alcalde, Cuauhtémoc Blanco Bravo, y el tesorero municipal, Alejandro Villarreal Gasca, por ordenarle depositar 20 mil pesos mensuales a ocho personas.
Según la carpeta de investigación SJ01/3799/2016, en la querella iniciada en contra del edil y el tesorero capitalino, este último es señalado como el encargado de dar la orden para hacer la transacción bancaria. Por ello, el hoy ex funcionario solicitó que la autoridad competente inicie una investigación contra quien resulte responsable.
“(Villarreal Gasca), antes de tomar protesta, me pidió hablar conmigo unos minutos y me jaló afuera de las instalaciones de la sala de sesiones del Cabildo, donde no había gente y me dijo que ya era un hecho: él sería el tesorero de Cuernavaca y que, como yo era persona de confianza de Roberto Yáñez, quería encomendarme una tarea que le había encargado el alcalde Cuauhtémoc Blanco”, relató Zavaleta Batalla.
Añadió: “A lo cual le contesté que sí, y me dio una lista donde aparecen ocho nombres de familiares del alcalde con sus respectivos números de cuentas bancarias”, según quedó asentado en la denuncia ante la Fiscalía presentada el 8 de agosto.
Al continuar su relato, el denunciante refirió: “Instruyéndome el tesorero para que el día 18 de enero del año en curso fuera a su oficina y me diera el dinero para depositar en dichas cuentas bancarias, pertenecientes a familiares del alcalde, mencionando que en cada cuenta debería depositar la cantidad de 20 mil pesos mensuales, y esto habría que hacerlo cada mes. Eso fue todo lo que me dijo en esa ocasión”.
Pero el día indicado no acudió a la oficina del tesorero al dimensionar la situación de que el dinero vendría del municipio para beneficiar a particulares, precisó el ex funcionario.
Sin embargo, al advertir que la información comenzó a ser difundida en medios, confirmó que “se denuncian los hechos sobre los depósitos a los familiares del alcalde, y me doy cuenta de que dichos depósitos sí se llevaron a cabo y que los nombres publicados coinciden con los datos que me dio el tesorero Alejandro Villareal en enero, así como sus números de cuentas, porque yo no quiero que me involucren en nada malo”.
Entre los beneficiados están Leonardo Silva Viciconte, José Antonio Bravo Molina, Ricardo Bravo Molina, Ulises Bravo Molina, Mauricio Silva Bravo, Leonardo Carlos Silva Bravo, Hortencia Bravo Molina y Ángel Blanco Bravo.
Nepotismo que está de moda. Nada más analice al Gobierno del Estado que, según lo expuesto, es un monumento al mismo.
De la misma manera, todo mundo sabe cómo se reparten las obras en el estado. Y la verdad es que la marcha de mañana tiene sustento en las historias de corrupción y el grave problema que vivimos día a día de la inseguridad y esa manera en que el Legislativo, de rodillas con el cinismo más grande del mundo, solo es una oficina más de tramites del Gobierno del Estado.
Si a ello le agregamos los ataques despiadados al obispo, que ha logrado unir a católicos y cristianos en contra del gobierno, a los sindicatos de los tres poderes -a los que ya les quitaron el Instituto de Crédito pasándoselo al Ejecutivo; el habernos quitado a todos los derechos adquiridos en la Ley de Participación Ciudadana; los ataques al rector; el querer desaparecer la autonomía universitaria –que dicho sea de paso no vamos a permitir- y el haber sacado las obras para la universidad y los ataques a las asociaciones civiles, lo que han logrado es unir a todos en su contra. Si somos responsables y queremos al estado, debemos ir a protestar en la marcha para que se acaben el abuso y la impunidad.
Las historias de inseguridad se dan cada día y la gente del sur de Morelos está emigrando debido a la delincuencia organizada; los cuernavacenses  tienen miedo y se quejan de los asaltos, de los robos a casa habitación y de la impunidad que vivimos,  que es la esencia de la corrupción. La neta, sólo les falta el antifaz con chaquira. ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León / [email protected] / Twitter: @teolavin