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Como decimos en México, ya salió el peine, con razón están tan agachados los legisladores; qué tristeza, pudiendo pasar a la historia, lo harán como los diputados en oferta, vendidos en grupo.
Vea usted qué poca vergüenza, de acuerdo con el Informe Legislativo 2016, presentado por el Instituto Mexicano de la Competitividad, el Congreso del Estado de Morelos ejerce en 2016 un presupuesto de 450 millones de pesos, por lo que corresponden a cada legislador 15 millones de pesos.
El sueldo bruto de cada legislador asciende a 70 mil 812.98 pesos mensuales, sin contar con los pagos que reciben por puestos de mando en comisiones, de las cuales existen 28 de carácter permanente y a las cuales no asisten, mandan a sus secretarios técnicos, por eso luego no entienden ni lo que votan.
En total el número de plazas que tiene el Congreso morelense, sin contar a los legisladores, es de 758, por lo cual cada legislador dispone de 25 empleados, para efectos personales o sea por levantar la mano.
En un interesantísimo estudio llamado Informe Legislativo 2016 presentado por el IMCO analiza la composición, manejo de recursos y desempeño legislativo de los 32 congresos locales (31 congresos y una asamblea legislativa).
Ahora es muy fácil entender que en conjunto los congresos sean manipulados por los gobernadores, ya que en conjunto tienen más presupuesto que Baja California, por lo que se entiende por qué no se cumple la famosa división de poderes y que en lugar de gobernadores tenemos virreyes que solo se dedican hacer lo que les conviene.
El saber que cada diputado morelense se debería de llevar 15 millones de pesos anuales es definitivamente una mentira, porque les aseguro que hay diputados que se llevan el doble y otros que ganan mucho menos, eso depende del grado de influencia de cada uno y la manera en que se desenvuelva, por eso ayudan a las comunidades donde gastan un 10% de su presupuesto, pues es tanto lo que tienen que cumplen con el diezmo, pero eso sí, están profundamente vendidos al gobierno.
Les aseguro que si hacemos una encuesta entre los legisladores -que ni de leyes conocen-, muchos de ellos no son más que comparsa, y ahora que se den cuenta que se los están bailando los que ocupan los puestos  representativos del Congreso se van a enojar, a ver si así tenemos al menos algunos que no sean tan lambiscones.
En el país existen mil 125 diputados locales, cuya función es expresar y proteger los intereses y demandas de los ciudadanos.
Sin embargo, hoy no existe información clara y completa sobre la labor de los congresos locales, por lo que no podemos conocer ni medir.  Cómo los vamos a medir, si realmente no hacen más que hacerle al cuento y cumplir con el que les paga.
Esto explica en parte la desconfianza de los ciudadanos frente a su congreso, ya que solo 17% de los mexicanos se siente representado por su Congreso, de acuerdo con el Informe Latino barómetro 2015.
En los últimos 40 años, el número de legisladores locales se triplicó, al pasar de tener 369 a mil 125 diputados locales en México, en donde el promedio nacional es de 35 diputados por congreso. Baja California es el congreso con menor número de diputados (21) mientras que el Estado de México y la Ciudad de México tiene 75 y 66 diputados.
Creo que es algo que debemos detener y hacer que cada día haya menos de estos legisladores que no dan nada y solo sacan provecho personal y para sus partidos.
En el estado más antidemocrático del país que es Morelos, a donde se mutilan las garantías adquiridas por los ciudadanos como es imponer una ley de participación ciudadana a modo de que no sea una verdadera participación la que los ciudadanos tengamos en las funciones gubernamentales.
Después de quitarnos derechos sin explicación alguna nos damos cuenta con estas cifras el por qué están de rodillas, pues es mucho el dinero que se juegan. Como la mayoría eran antes de ser diputados pobres, ahora se siente ricos y como buenos ricos nuevos no saben ya cómo seguir incrementando sus ingresos y dan el alma la honra y lo que sea por tener más.
Decía José Mojica, el ex presidente uruguayo, que por desgracia no hemos tenido en México uno así, al hablarle a los jóvenes que hicieran lo que les gusta a que trabajaran con gusto en lo que les produjera satisfacción, que la vida es trabajo y no es fácil,  que lo imposible cuesta un poco más de trabajo, pero todo se puede hacer, que seamos felices, que disfrutemos de lo que tenemos y vivamos felices.
Estos seudo servidores públicos se lo aplicaron, imagínese, en 2016 los congresos locales ejercerán 13,066 mdp, presupuesto acumulado de 746 municipios en 2013.
Si los legisladores locales cumplen la misma función ¿por qué existen grandes diferencias presupuestales?
Por ejemplo en Colima cada diputado tienen 2 empleados o colaboradores, aquí como en la ciudad de México, 25 empleados cada uno de los diputados, por eso se comportan como se comportan. ¿No cree usted?

 

Por: Teodoro Lavín León /  [email protected] / Twitter: @teolavin